Tucumán Central superó a Talleres de Perico por 4-2 en la definición por penales, luego de empatar 3-3 en la serie, y se consagró ganador de la Región Norte del Regional Federal Amateur, asegurando su lugar en la final por el ascenso al Federal A. En Perico, el “Rojo” debió atravesar una tarde cargada de tensión y emociones cruzadas, pero encontró en la calma y en la eficacia desde los doce pasos la llave para seguir soñando.
Finalizado el encuentro, el entrenador Walter Arrieta analizó el desarrollo del partido y destacó el valor de haber superado un contexto adverso. “Fue algo único, por cómo se dio el partido. Terminamos ganando por penales teniendo una buena diferencia, y aun cuando ellos nos convierten, nosotros logramos responder. Quizás nos faltó saber dormir el partido, pero tienen un buen equipo y acá se hacen fuertes con su gente”, explicó.
El técnico reconoció que el encuentro presentó dificultades inesperadas, especialmente por las lesiones y la necesidad de reacomodar piezas dentro del campo. “Pasaron muchas cosas en la cancha. Tuvimos jugadores lesionados y hubo que poner a algunos en puestos que no eran habituales, como el caso de Felipe Estrada. Los cambios que pensé no salieron como quería y ellos encontraron el empate. Estaban obligados a buscarlo y lo lograron”, admitió Arrieta, sin quitarle mérito al rival.
Uno de los momentos clave de la tarde fue la tanda de penales, instancia que Tucumán Central resolvió con autoridad. Arrieta reveló que, si bien no trabajaron específicamente esa definición en esta serie, sí es una práctica habitual durante la temporada. “No practicamos penales en estos cruces, pero durante todo el año, al final de cada entrenamiento, cada jugador ejecuta uno. Yo tenía mucha confianza en nuestro arquero, Daniel Moyano. Sabía que nos podía dar la clasificación”, aseguró.
El entrenador también hizo referencia a una situación cargada de simbolismo: el penal errado por Carlos Cisneros, quien dos años atrás había quedado marcado por una eliminación similar. “Le tocó errar a Carlos, que en otro campeonato nos había dejado afuera. Pero creo que hay algo de destino en todo esto. Se dio así”, reflexionó.
El gran protagonista de la definición fue Daniel Moyano, quien atajó un remate decisivo y sostuvo al equipo en el momento más caliente. Emocionado, el arquero agradeció el acompañamiento y dedicó el triunfo a su familia. “Me gusta jugar con mucha gente, con presión. Estoy agradecido a la gente nuestra que vino y a mi familia”, expresó.
Más allá del festejo, Moyano fue claro al bajar el mensaje. “No me siento campeón. Queda un pasito más. Fuimos los mejores de la región Norte, pero ahora viene el examen más difícil”, remarcó. Además, valoró el tiempo que tendrán para corregir detalles antes de la final. “Hay tres semanas para seguir trabajando, corrigiendo errores con el profe de arqueros, Bruno Vergara. Todo se puede mejorar”, indicó.