Cristina Fernández de Kirchner retomó en los últimos días su actividad política de manera gradual y bajo estrictas indicaciones médicas, luego de haber atravesado una apendicitis aguda que derivó en una cirugía y una prolongada internación.

En su domicilio, donde cumple su prisión domiciliaria, la ex presidenta recibió a figuras clave del kirchnerismo, entre ellos el diputado nacional Juan Grabois y el ex senador Oscar Parrilli.

Mientras tanto, dirigentes kirchneristas dan por iniciado un nuevo ciclo político a partir de febrero, con una campaña que volverá a girar sobre la consigna: “Cristina Libre”.

El objetivo es reinstalar la idea de la proscripción política de la ex senadora y advertir que, sin su participación, las elecciones presidenciales de 2027 estarán atravesadas por una “dudosa legitimidad democrática”.