"Punto de ebullición" (Mateo y Augusto Salvatto): un libro para correr el debate del miedo

Qué cambia cuando la inteligencia deja de ser exclusivamente humana

ENSAYO (Lea - Buenos Aires)

Es urgente cambiar la manera en que pensamos y contamos la inteligencia artificial. Con esa idea como punto de partida, los hermanos Mateo y Augusto Salvatto acaban de publicar “Punto de ebullición: cómo la inteligencia artificial acelera el cambio del mundo”. A lo largo de 183 páginas, el libro busca correr el debate del miedo, la exageración y el sensacionalismo para pensar qué tipo de sociedad estamos construyendo en un mundo donde los humanos ya no somos la única inteligencia.

Se propusieron pensar qué cambia cuando la inteligencia deja de ser exclusivamente humana. 

“Hoy estamos atravesando un cambio civilizatorio, un cambio de época”, dice Augusto, que define a la IA como la última gota que rebasó el vaso de un proceso más largo: el final de la sociedad moderna industrial.

Mateo Salvatto cuenta que no fue escrito para asustar ni para dar recetas rápidas, sino para romper mitos y habilitar una conversación más honesta. “Si alguien cree que la IA le va a sacar el trabajo, no lo va a usar en su día a día”, plantea. Para los autores, perderle el miedo es una condición necesaria para que la Argentina pueda aprovechar la oportunidad que tiene por delante.

© LA GACETA - MATÍAS AUAD

"Pequeña novela de Oriente" (Santiago Loza): un paseo por el otro lado del mundo

Recorrido exótico narrado con sensibilidad y talento

CRÓNICA(Entropía - Buenos Aires)

La crónica de un viaje a las antípodas hecha por un escritor, que además es cineasta y dramaturgo con varios premios en su haber, es un buen augurio. Y la invitación a un festival de cine en Corea para presentar su película sobre un bailarín de malambo es la excusa perfecta.

Narrada en segunda persona del singular, a la manera de los objetivistas franceses, este viajero un poco hipocondríaco, con fobia social y un inglés bastante deficiente, encara una larga travesía que comienza en Corea y pondrá a prueba su aparato perceptivo.

Rápidamente, la cordialidad, la suavidad en los movimientos y el medio tono que imperan en el protocolo social coreano lo hacen sentir a gusto, pero con una mirada que desacraliza el mundo del cine, le baja el tono al exotismo e intenta, frente a lo nuevo, no cerrar sentidos sino, simplemente, “mirar sin comprender”, como aquellos directores empeñados en seguir haciendo un “cine de autor”.

Lejos de la objetividad y muy cerca de la sensibilidad poética, estas crónicas tienen el tono de delicadeza que su autor encontró en el espacio de la otredad más absoluta para nuestra sensibilidad sudamericana. 

Casi como el encuentro de un bailarín de malambo con un Buda.

© LA GACETA - MARÍA EUGENIA VILLALONGA

"Yo me lo merezco" (Paula Sibila): un presente pleno de posibilidades y frustraciones

Análisis de una era que consagra el bienestar sin complejos

ENSAYO (Taurus Buenos Aires)

Paula Sibilia (antropóloga, doctora en Comunicación, que ha investigado con agudeza el impacto del mundo digital en la vida moderna en libros como “La intimidad como espectáculo”) analiza qué hay detrás de la extendida y creciente tendencia contemporánea a la celebración del bienestar y la autoestima sin pudor ni culpa. Y se mete, además, con la contracara de esta búsqueda desinhibida de deseos y realizaciones personales que es un paradójico auge de la depresión, la ansiedad, el aburrimiento y el resentimiento. 

Un factor clave, dentro del abordaje de la autora, es el impacto de la tecnología. “El uso que solemos hacer de los celulares o las redes sociales -apunta Sibilia- es siempre ‘excesivo’, ya que de eso se trata, para eso se los inventó y con ese objetivo se fueron perfeccionando”.El libro disecciona el malestar de nuestra época derivado de la incapacidad de procesar una realidad acelerada, con vivencias y estímulos que no logran “coagular en el relato de la propia existencia”. 

La autora nos invita a hacer una pausa para pensar cómo nos impacta el vértigo en el que vivimos. Un vértigo derivado de la velocidad y superposición de acontecimientos, como también de una dinámica que multiplica supuestas o posibles opciones de consumo o experiencias. Y, al mismo ritmo, nuestra lista de deseos frustrados.

© LA GACETA - DANIEL DESSEIN

Fortuna (Hernán Díaz): la novela del argentino ganador del Pulitzer 

Uno de los mejores títulos según The New York Times y The Washington Post

NOVELA(Anagrama - Barcelona)

“Fortuna” es de esos libros que, literalmente, te atrapan. Ya sea por la traducción, por el tema o por la forma de escribir. 434 páginas divididas en cuatro novelas. Las novelas tienen como eje el dinero. Se ambientan en los años 20 y 30 del siglo pasado. Y a medida que se avanza con la lectura, se entiende cómo se relaciona cada una de las historias con la otra. Se entrelazan de manera estupenda aunque en un primer momento parezca que no. Hay un economista que la tiene muy clara en cuanto al manejo del dinero. O eso es lo que creemos cuando leemos gran parte del libro. Se hace millonario, multimillonario, billonario. Hay un periodista que cuenta a ese economista. No lo hace quedar muy bien. Hay una periodista y escritora que, más acá en el tiempo, cuenta entretelones del economista y del periodista. Y una esposa con una total incidencia en las cuatro historias. En la tercera de las novelas, la protagonista recuerda: “(...) Aprendí algo que tendría oportunidad de corroborar muchas veces a lo largo de mi vida: cuanto más cerca se está de una fuente de poder, más tranquilidad reina. La autoridad y el dinero se rodean de calma, y se puede medir el alcance de la influencia de una persona por la intensidad del silencio que la rodea”.© 

LA GACETA - ALEJANDRO DUCHINI

"Cáscara de nuez" (Ian Mcewan): Hamlet en clave de comedia negra

Hábil manejo de los resortes del suspenso

NOVELA(Anagrama - Barcelona)

Miembro de una generación de escritores británicos brillantes -Martin Amis, Kazuo Ishiguro, Julian Barnes, entre otros- Ian McEwan se permite la relectura de un clásico de Shakespeare, llevando “Hamlet” al terreno de la comedia negra. Los clásicos se revitalizan cuando la contemporaneidad se apropia de ellos y el autor sale airoso del desafío, logrando una novela plagada de símbolos, referencias y, por sobre todo, una trama perfectamente construida, en la que sobresale la elección de la voz del narrador: un feto que, desde el vientre de su madre, es testigo involuntario de los planes de ella y de su tío para terminar con la vida de su propio padre. De algún modo, un “Hamlet” precoz. 

Las situaciones se suceden en una especie de sitcom, guiadas por el talento de McEwan, de quien podrán decirse muchas cosas, pero no que es un escritor banal.Recomendar un libro no es lo mismo que hacer una crítica sobre él: es buscar las ideas que sirvan para despertar en otros la curiosidad sobre su lectura. 

Quizá la tarea esté condenada al fracaso, pero no por ineficaz se ha dejado de intentar. “Cáscara de Nuez” asegura horas bien ocupadas en una historia que poco recuerda a la novela “Expiación” -el título más conocido de McEwan- aunque comparte con él un manejo de la trama propio de quien conoce los resortes del suspenso. No me quedan dudas que esta novela inspirada en “Hamlet”, a Shakespeare, le habría sacado una sonrisa.

© LA GACETA - MARTÍN MAZZUCO CÁNEPA

"Los años de peregrinación del chico sin color" (Haruki Murakami): un viaje en busca de respuestas

La soledad, el amor, la muerte, los sueños perturbadores

NOVELA(Tusquets - Buenos Aires)

El personaje central es Tsukuru Tazaki, un chico que solía sentarse a contemplar el paso de los trenes durante horas. Era su mayor afición en la adolescencia. Ahora, siendo un joven ingeniero, diseña y construye estaciones de ferrocarriles.Lleva una vida serena y en extremo solitaria hasta que se cruza con una mujer (Sara), por quien siente una atracción inmediata. Ese vínculo comienza a movilizar sentimientos y reminiscencias traumáticas de su pasado estudiantil. El joven Tsukuru creía olvidados aquellos episodios que le dejaron una marca indeleble como un tatuaje en la piel. 

Sin embargo, la memoria fuerza los recuerdos de un episodio que nunca olvidará…La soledad, el amor, la muerte, los sueños perturbadores forman, otra vez, el escenario en el que se mueven los personajes de Murakami. En definitiva, los condimentos infaltables del universo literario “murakamiano”, altamente recomendable para fanáticos.(C) 

LA GACETA - MIGUEL VELÁRDEZ