A partir del artículo publicado en LA GACETA “Alumnos gitanos de Monteros recibieron un singular poder”, quisiera brindar un sincero y merecido reconocimiento a Fabiana Cruz, directora de la escuela Ibatín. En conjunto con su colega de la escuela Benjamín Posee y autoridades municipales y provinciales del área educativa llevaron a adelante un valioso trabajo de inclusión junto a la comunidad gitana, con compromiso, sensibilidad y profunda vocación. La labor no se limitó a enseñar a leer y escribir, sino que abrió puertas, tendió puentes y generó oportunidades reales de aprendizaje, respetando la identidad cultural, los tiempos y las particularidades de cada persona. Con paciencia, empatía y convicción, supieron demostrar que la educación es un derecho que se construye desde el respeto, el diálogo y la confianza mutua. Gracias a esa dedicación muchas personas pudieron acceder al mundo de la lectura y la escritura, fortaleciendo su autonomía, su participación social y su derecho a aprender. Este trabajo deja una huella profunda no solo en quienes participaron de la experiencia, sino también en toda la comunidad educativa, recordándonos que una educación verdaderamente inclusiva es posible cuando se enseña con el corazón.
Guillermo E. Corrales
Rivadavia 159 - Monteros