Está visto que la provincia de Tucumán ha caído a lo más bajo de su historia. El tema es cómo se ordena algo que ya es costumbre, hasta llevar a un hábito de que lo ilegal siempre ha sido lo correcto en la ciudad. La venta de hojas de coca es solo una mancha más al tigre, como se dice vulgarmente. Hay gente que viaja a Ciudad del Este para traer y revender desde computadoras hasta aires acondicionados sin declarar nada. En su momento veían con cargamentos de música y películas de todo tipo de formato físico, y usaron las peatonales para venderlas a cualquier hora del día. Y así puedo seguir enumerando tantas cosas... ¿Cómo se hace para detener todo esto, si lo ilegal es lo normal en Tucumán? Siempre lo fue y se acrecentó mucho más en los últimos años, es un problema social. ¿Y ahora? Cuando la bomba ha explotado y dejó a la vista de las autoridades que cada uno hace lo que quiere trayendo cosas de contrabando como si fuera normal. ¿Por qué no actuaron antes de todo esto? ¿Cómo se ordena a una sociedad que se acostumbró a vivir así? Cuando el hombre vive fuera de normas y leyes se convierte prácticamente en un primate. Regular, prohibir, aumentar precios no es la solución; la solución es educar y hacer cumplir las normas y leyes empezando por los mismos funcionarios que nos gobiernan.
Fernando Esteban Saade
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