Lisandro Martínez fue una de las grandes figuras del Manchester United en la victoria por 2-0 ante el Manchester City en Old Trafford y, una vez consumado el triunfo, no esquivó la polémica. El defensor argentino respondió con firmeza a las críticas que había recibido en la previa por parte de Paul Scholes, una de las glorias del club, que había puesto en duda su capacidad para enfrentar a Erling Haaland.
“Así que, a mí me da igual lo que digan. Solo me concentro en mi rendimiento, en el del equipo y lo doy todo por este club hasta el último día”, expresó Martínez tras el clásico, dejando en claro que los cuestionamientos externos no influyen en su enfoque dentro del campo de juego.
El zaguero campeón del mundo tuvo un duelo destacado frente al goleador noruego y fue clave para sostener el arco en cero. Lejos de tomar las críticas como una revancha personal, el argentino explicó cuál es su verdadera motivación: “No me aporta nada. Mi motivación es mi familia. Nada más”.
En la antesala del derbi, Scholes había sido especialmente duro con el defensor. El ex mediocampista sostuvo que el equipo necesitaba centrales como Matthijs de Ligt o Harry Maguire y hasta ironizó sobre la estatura del argentino: “Puedo imaginarme a Haaland anotando y lanzando al defensor de 1,75 m a la red”.
A esas declaraciones se sumó Nicky Butt, otro ex jugador del United, quien exageró la comparación: “Será como cuando ves a un padre después de la escuela corriendo por la calle con un niño pequeño”.
El cruce que siguió después del clásico
Lejos de esquivar la controversia, Lisandro Martínez desafió públicamente a los ex futbolistas a expresar sus opiniones cara a cara. “Puede decir lo que quiera. Ya le dije anteriormente que si quiere decirme algo, puede venir a donde quiera, a mi casa, a donde sea. Me da igual”, lanzó el entrerriano en la previa, en diálogo con el podcast The Good, The Bad and The Football.
Tras el partido, la respuesta de Scholes no tardó en llegar. En Instagram, y junto a una placa con las declaraciones del argentino, escribió con ironía: “Alguien ha tenido un gran partido. Estoy realmente feliz por ti. El té, sin azúcar, por favor”. Un nuevo capítulo en un cruce que ya había tenido antecedentes: en noviembre de 2025, durante una lesión de Martínez, el ex mediocampista había sentenciado que “incluso cuando está en forma, no es lo suficientemente bueno para ganar la Premier League”.