A cinco días del estreno oficial, cuando el calendario aprieta y las urgencias empiezan a marcar el pulso del fútbol, Atlético Tucumán volvió a moverse con todo. No fue un anuncio ruidoso ni una presentación con flashes, pero sí una incorporación cargada de sentido. El “Decano” tiene todo acordado para cerrar a su octavo refuerzo de cara a la temporada 2026, justo antes del debut contra Independiente Rivadavia, este viernes desde las 22.15 en Mendoza.

El nombre es Javier Domínguez, volante central paraguayo, 25 años, formado en el rigor del fútbol guaraní y curtido en escenarios de alto voltaje. Llega desde Olimpia, uno de los gigantes del continente, y su arribo tiene algo de relato de último momento, de pieza que encaja cuando el rompecabezas que venía armando Hugo Colace parecía casi completo.

“Está viajando a nuestra provincia para sumarse al plantel”, le confirmó a LA GACETA un integrante de la dirigencia "decana". La escena es fácil de imaginar: un avión cruzando fronteras, una valija cargada de botines, ilusiones y responsabilidades, y un mediocampista que sabe que el margen de adaptación será mínimo. Domínguez firmaría su contrato entre este lunes y el martes, luego de realizarse los estudios médicos, y quedaría oficialmente a disposición del cuerpo técnico.

Domínguez y un camino forjado en el medio

Domínguez no es un nombre improvisado. Su historia empieza en Sportivo Luqueño, en donde dio sus primeros pasos y aprendió que el mediocampo es territorio de sacrificio. Luego pasó por Independiente FBC y 2 de Mayo, estaciones necesarias antes de llegar a Olimpia, el club que lo expuso a la exigencia máxima.

TODO OK. Domínguez está por viajar hacia nuestra provincia. Este lunes se sumaría al plantel de Atlético

En la última temporada, disputó 37 partidos, acumuló 1.734 minutos, convirtió un gol y entregó una asistencia. Los números, sin ser estridentes, describen a un futbolista de participación constante, de esos que sostienen al equipo desde la base. Además, suma una experiencia continental poco habitual para su edad: 65 partidos por Copa Libertadores, un recorrido que le dio roce internacional, temple y lectura de juego.

El perfil que estaba buscando Atlético Tucumán

El "Decano" necesitaba equilibrio. Un volante central que no sólo quite, sino que se muestre, que pida la pelota y ordene. Domínguez encaja en esa búsqueda: un mediocampista con mucha participación en el medio, atento a las coberturas, prolijo en la entrega y con capacidad para sostener el ritmo durante los 90 minutos.

Su llegada se produce en un contexto particular. El “Decano” armó un mercado de pases intenso, con incorporaciones en casi todas las líneas, pero el tiempo empezó a jugar en contra. El debut está a la vuelta de la esquina y el margen para ensayar se achica. Por eso, el arribo de Domínguez no es sólo una apuesta deportiva, sino también una señal: Atlético quiere competir en el torneo Apertura desde el primer día.

El plantel "decano" va tomando forma

Con Domínguez, el club completa (al menos por ahora) su lista de refuerzos para el inicio del campeonato. El paraguayo se sumaría a Leonel Di Plácido, Martín Benítez, Luis Ingolotti, Ezequiel Ham, Gastón Suso, Manuel Brondo y Gabriel Compagnucci, nombres que configuran un plantel renovado, con mezcla de experiencia y proyección. "Salvo que aparezca algo que nos pueda llegar a interesar muchísimo, o que sea una solución, sobre el cierre del mercado de pases, la de Domínguez es la última incorporación", dijo la misma fuente consultada.

Cada uno de los refuezos llegó con su historia; Domínguez lo hace con la mochila de la Libertadores y el desafío de adaptarse rápido a un fútbol intenso como el argentino. No habrá demasiado tiempo para presentaciones ni procesos largos. El viernes, en Mendoza, Atlético saldrá a escena y necesitará respuestas inmediatas; aunque, claro, a él le llevará algunos días encajar en la estructura del equipo.

Quizás por eso esta incorporación tiene algo de cuento de víspera. El protagonista todavía no pisó el Monumental, pero ya forma parte de la trama. Viene desde Paraguay, con 25 años y muchas batallas encima, para ocupar un lugar silencioso pero decisivo: el corazón del equipo. En ese espacio en el que no siempre brillan los nombres, pero en el que comienzan a ganarse (o a perderse) los partidos.