Sebastián Báez firmó una jornada inolvidable en el ATP 250 de Auckland y se metió en la final tras ganar dos partidos en el mismo día, una rareza dentro del circuito profesional. El argentino, de 25 años, ratificó su gran arranque de temporada y alcanzó su séptima victoria consecutiva en 2026, consolidando un presente que ilusiona de cara a los grandes desafíos que se vienen.
En el primer turno del día, el bonaerense completó su triunfo frente al estadounidense Ben Shelton, máximo favorito del torneo. El encuentro, que había sido interrumpido por la lluvia, se reanudó con ventaja para Báez, que no dejó pasar la oportunidad y cerró el partido con parciales de 7-5 y 6-3. Con ese resultado, el argentino se convirtió en el primer jugador nacional en vencer a Shelton y dio uno de los golpes más fuertes del certamen.
Horas más tarde, Báez volvió a presentarse en cancha y mostró una versión sólida y madura ante Marcos Girón (60° del ranking). Con autoridad desde el fondo, pocos errores no forzados y una intensidad constante, se impuso por 6-1 y 6-4 en una hora y 27 minutos de juego, asegurando su lugar en la final y alcanzando la duodécima definición de su carrera profesional, la segunda sobre superficie rápida.
Tras la victoria, el argentino destacó el trabajo realizado en la pretemporada y el proceso de recuperación que atravesó en los últimos años. “Estoy contento de estar en una nueva final y es una gran preparación para el Abierto de Australia”, señaló, dejando en claro que el objetivo va más allá del torneo neozelandés.
Un envión clave antes del Abierto de Australia
Con siete triunfos consecutivos y un rendimiento en claro ascenso, Sebastián Báez buscará ahora su octavo título ATP cuando enfrente en la final al checo Jakub Mensik, una de las jóvenes promesas del circuito. Más allá del resultado, Auckland ya funciona como una confirmación: el argentino arrancó 2026 con confianza, continuidad y la sensación de haber recuperado su mejor versión en el momento justo.