La presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, dijo que el país “se abre a un nuevo momento político”, en pleno proceso de excarcelaciones de presos políticos, que prometió bajo presión de Estados Unidos.
El inicio de las liberaciones fue anunciado hace una semana, cinco días después de la captura de Maduro. Las últimas incluyen al activista opositor, el periodista Roland Carreño, y se suman a la de ciudadanos estadounidenses anunciada la víspera por el Departamento de Estado en Washington.
El sindicato de prensa local reportó 18 liberaciones hasta ayer a la tarde, entre reporteros, camarógrafos, asistentes y miembros de equipos de prensa dentro de la oposición.
“El mensaje es una Venezuela que se abre a un nuevo momento político, que permita el entendimiento desde la diversidad política ideológica”, dijo Rodríguez en una corta declaración a periodistas en el palacio presidencial de Miraflores.
Rodríguez dijo que el gobierno ha excarcelado a 406 presos políticos desde diciembre, en un proceso que aseguró se inició con Maduro. Su gobierno informó que esta semana salieron de prisión 116 detenidos.
La ONG Foro Penal reportó 72 excarcelaciones desde el anuncio del 8 de enero. Esta organización y otras de derechos humanos estiman que Venezuela tiene entre 800 y 1.000 presos políticos.
“Paz” y “reconciliación”
Las autoridades evitan liberaciones directamente en los penales, donde decenas de familiares se agolparon con la esperanza de ver a sus seres queridos fuera de los calabozos. Los detenidos son trasladados desde los centros de reclusión a otros lugares para su liberación, lejos de la prensa.
Carreño fue liberado, por ejemplo, en un centro comercial. “Con las emociones encontradas, pero finalmente en libertad y en espera de los acontecimientos futuros, que no tienen que ser otros sino del encuentro, de la paz, de la reconciliación”, dijo Carreño en un video de Luis López, otro periodista liberado, difundido por la prensa local. “Aún queda mucha gente metida en las cárceles y esperemos que se vayan liberando paulatinamente hasta que no quede ningún preso”, añadió.
Carreño estuvo entre las más de 2.000 personas que terminaron presas tras las protestas contra la cuestionada reelección de Maduro en 2024. Integraba el partido Voluntad Popular (VP) y fue un cercano colaborador del antiguo jefe opositor, Juan Guaidó. Antes se desempeñó como comentarista en un programa de opinión del canal de noticias Globovisión. Estaba recluido en el Rodeo I, en las afueras de Caracas, adonde decenas de familiares aguardan por la liberación de sus presos en un campamento improvisado frente a la prisión.