La represión del movimiento de protesta en Irán se cobró la vida de al menos 648 personas, informó una ONG, mientras las autoridades intentan recuperar el control de las calles organizando marchas oficialistas en todo el país.

Las protestas comenzaron hace dos semanas, por el aumento del costo de vida. Con el paso de los días, fueron girando a un movimiento contra el régimen teocrático que gobierna Irán desde la revolución de 1979.

Organizaciones de derechos humanos han alertado sobre la letal represión de las protestas, advirtiendo que el corte de internet impuesto por las autoridades desde el 8 de enero busca ocultar la magnitud del derramamiento de sangre.

La ONG Iran Human Rights, con sede en Noruega, indicó ayer que pudo verificar 648 muertes -entre ellas las de nueve menores- y miles de heridos desde que estalló el movimiento el 28 de diciembre. Advirtió que la cifra real de víctimas podría ser mucho más alta: “según estimaciones, más de 6.000”, así como 10.000 detenidos.

Imágenes filtradas desde Teherán y otras ciudades de Irán muestran grandes manifestaciones en las últimas noches.

En un video autentificado por la agencia francesa AFP, se ven decenas de cuerpos frente a una morgue en la capital, y varias personas parecen buscar entre los cuerpos a sus familiares.

Frente a las grandes concentraciones de los últimos días, las autoridades convocaron contramanifestaciones en apoyo a la República Islámica y denominaron “terroristas” a los manifestantes. Ayer, miles de personas se congregaron en la Plaza Enghelab (”Revolución”) enarbolando la bandera nacional.

Su movilización es una “advertencia” para Estados Unidos, declaró el líder supremo de Irán, el ayatolá Alí Jamenei, según la televisión estatal iraní.

El presidente del Parlamento, Mohamad Baqer Qalibaf, afirmó que el país libra una guerra en cuatro frentes. Mencionó las guerras económica y psicológica, una guerra militar con Estados Unidos y “hoy, una guerra contra terroristas”, en referencia a las protestas.

Tras haber amenazado varias veces con ordenar una intervención en respuesta a la represión, el presidente estadounidense, Donald Trump aseguró el domingo que los líderes iraníes querían negociar y que se estaba preparando una reunión, sin descartar la opción militar.

Irán “no busca la guerra, pero está preparado”, respondió el canciller Abás Araqchi, en una conferencia de embajadores extranjeros en Teherán. El diplomático agregó: “también estamos preparados para negociar”, pero matizó que las negociaciones “deben ser justas, con igualdad de derechos y basadas en el respeto mutuo”.