El plan económico del presidente Javier Milei superó a primera prueba difícil de este 2026: abonar un vencimiento de U$S 4.200 millones a los bonistas, un cumplimiento que marca un paso más hacia el regreso de la Argentina al mercado voluntario de créditos. Sin embargo, en el camino hay varias pruebas más que el equipo del ministro de Economía Luis Caputo tendrá que pasar.

Por ejemplo, para estos días se espera la renovación de los vencimientos en pesos, con lo que el Gobierno pondrá en marcha la primera licitación del año. Según el calendario que difundió la Secretaría de Finanzas, el llamado se hará hoy, mientras que el resultado se dará a conocer dos días después. 

Esta licitación se enmarca luego de haber pagado parte de la deuda total de 2026 por U$S 4.200 millones que tenía con bonistas privados. El Poder Ejecutivo utilizó dólares propios, un REPO con seis bancos internacionales y fondos de la privatización de las represas del Comahue.

La Fundación Mediterránea plantea tres escenarios que se deberán tomar en cuenta para lo que se viene en materia económica.

-¿Por qué el arranque de 2026 funciona como un “banco de pruebas” de la política económica?

-El arranque de 2026 pone a prueba la consistencia de la política económica. El Tesoro debe refinanciar vencimientos relevantes mientras el esquema monetario-cambiario busca que el Banco Central (BCRA) compre dólares sin subir fuerte las tasas, con actividad estancada. Si falla el rollover en pesos o la acumulación de reservas, el margen de maniobra se achica y condiciona todo el año.

-¿Qué límites muestra el esquema de bandas indexadas y por qué reaparece el debate bimonetario?

-Las bandas indexadas facilitan reservas internacionales al Banco Central y sostienen la actividad, pero muestran límites. La indexación del techo dificulta armar una curva de tasas en pesos y extender contratos a tasa fija, reforzando el corto plazo. Sumado al cepo a empresas, se frena la inversión y reaparece el debate por un régimen bimonetario permanente que amplíe horizontes de decisión.

-¿Qué desafíos condicionan las posibilidades de crecimiento de la producción en 2026?

-Pese a los avances en estabilización durante 2025, el crecimiento en 2026 enfrenta restricciones. El desafío central es consolidar reformas que aseguren sostenibilidad fiscal y competitividad, incluyendo un régimen monetario-cambiario permanente que aporte previsibilidad y crédito. Otras reformas, como la laboral, enfrentan límites técnicos y políticos, y persisten problemas de gestión pública.

La primera semana completa de 2026 estuvo cargada de novedades en el plano cambiario-monetario, describe un reporte elaborado por Ecolatina. El tipo de cambio spot se desenvolvió a la baja durante las primeras ruedas y comenzó a ascender a partir del jueves hasta cerrar el viernes pasado en $ 1.465 (-0,7% respecto al viernes de la semana anterior), ubicándose 5% por debajo del techo de la banda ($ 1.537,58). Por su parte, el dólar informado por el BCRA (bajo la nueva metodología de promedio ponderado) finalizó en $1.466 (-0,2%).

Según la consultora, lo importante será la confianza del mercado al esquema económico, lo cual se plasmará potencialmente en una eventual reinversión del cobro de los cupones. Esto, sumado a una sostenida recomposición de Reservas derivará en una baja adicional del Riesgo País que permitiría al Tesoro reingresar a los mercados internacionales y refinanciar los próximos vencimientos de deuda.