Un día de descanso en el Caribe terminó en tragedia para Arlene Lillis, una turista estadounidense de 56 años, que murió luego de ser atacada por un tiburón mientras nadaba en la playa Dorsch Beach, en la isla de St. Croix, en las Islas Vírgenes de Estados Unidos.
El episodio ocurrió el jueves, cerca de las 16.30, cuando personas que se encontraban en la zona escucharon “gritos desgarradores” provenientes del mar. Al mirar hacia el agua, se encontraron con una escena estremecedora: la mujer flotaba a unos 10 metros de la orilla, rodeada de sangre, con el brazo izquierdo arrancado por debajo del codo.
El primero en reaccionar fue Christopher Carroll, un enfermero de Utah y ex guardavidas, que salió corriendo desde su hotel al escuchar los pedidos de auxilio y se arrojó al mar para asistirla. “Ella estaba hablando”, relató luego. “Yo solo intentaba tranquilizarla”.
Mientras la sostenía para evitar que se hundiera, Lillis le dijo una frase que quedó grabada en la memoria de quienes intentaron ayudarla: “Me voy a morir”. Minutos después, otro turista, Ryan Connot, de Nebraska y con entrenamiento en reanimación cardiopulmonar (RCP), nadó hasta el lugar para colaborar con el rescate. “Nos dijo que se llamaba Arlene. Creo que fue lo último que alcanzó a decir”, recordó.
Ambos hombres pidieron a los gritos que desde la playa llamaran al 911 mientras intentaban trasladarla hasta la orilla. Ninguno de los dos llegó a ver al tiburón responsable del ataque.
Cuando lograron sacarla del agua, la mujer ya había perdido una gran cantidad de sangre. Fue trasladada de urgencia en ambulancia a un hospital local, donde las autoridades confirmaron que falleció a causa de las graves heridas provocadas por el ataque.
Tras el hecho, equipos de rescate de St. Croix patrullaron la zona durante aproximadamente una hora en motos de agua, ante la posibilidad de que hubiera otra persona herida, pero no se registraron más víctimas.
El mensaje oficial y la incertidumbre
El gobernador de las Islas Vírgenes de Estados Unidos, Albert Bryan, expresó su pesar por la tragedia y envió un mensaje de condolencias: “Nuestros corazones están con la familia y los seres queridos de la víctima, y con todos los que presenciaron este hecho. Agradecemos a quienes actuaron de inmediato para ayudar y a los rescatistas que trabajaron con urgencia y valentía para intentar salvarle la vida”.
Hasta el momento, las autoridades no confirmaron qué especie de tiburón protagonizó el ataque. En las aguas de las Islas Vírgenes habitan algunos de los ejemplares considerados más peligrosos del mundo, como el tiburón tigre y el tiburón de arrecife del Caribe, lo que mantiene en alerta a residentes y turistas de la zona.