Lo que iba a ser una oportunidad única para estudiantes tucumanos terminó en una historia tan absurda como frustrante. Un alerón original de un McLaren Senna —una pieza de ingeniería de elite diseñada por un argentino— fue enviado en 2019 para fines educativos a la Universidad Tecnológica Nacional (UTN), pero nunca llegó a destino. La pieza pertenecía a uno de los superdeportivos más emblemáticos de la marca británica y había sido diseñada por Esteban Palazzo, ingeniero tucumano, egresado de la UTN y ex Senior Designer de McLaren.
Su objetivo era claro: que estudiantes universitarios pudieran estudiar de primera mano una joya de la aerodinámica moderna. El alerón fue enviado desde el Reino Unido como donación, con documentación oficial de McLaren que acreditaba su uso educativo. Sin embargo, la Aduana argentina lo retuvo y nunca autorizó su ingreso al país. Durante años, la pieza quedó varada sin resolución.
“No lo quiero para mí, quiero que llegue a la Universidad”, reveló Esteban en una entrevista en LaFabrica.podcast, donde contó por primera vez la historia del alerón del McLaren Senna que había sido enviado al país con fines educativos y nunca pudo ingresar. Allí detalló que se trataba de una pieza de carbono de apenas 4,2 kilos, capaz de generar hasta 1.200 kilos de carga aerodinámica: un verdadero laboratorio de ingeniería concentrado en un solo objeto.
Palazzo trabajó en McLaren entre 2010 y 2024 y participó en el diseño de nueve modelos de la escudería. Se formó en Barcelona, tuvo su tesis patrocinada por Volvo y es hoy un referente internacional en diseño automotriz. El McLaren Senna —modelo del que provenía el alerón— fue desarrollado en homenaje a Ayrton Senna, leyenda de la Fórmula 1. El proyecto tuvo una fuerte carga emocional: involucró a la familia y a la fundación del piloto brasileño, que incluso le transmitió a Palazzo que “Ayrton estaría orgulloso” del trabajo realizado.
Una pérdida para la educación y la ciencia
Tras la repercusión pública del caso, la Aduana investigó internamente y este jueves confirmó que el alerón fue destruido en 2021, durante la gestión de Alberto Fernández. Según el comunicado oficial, el material fue compactado cuando el organismo estaba a cargo de Silvia Brunilda Traverso, designada por la entonces titular de la AFIP, Mercedes Marcó del Pont.
Desde la actual gestión, el director de Aduanas, Andrés Vélis, se comunicó con Palazzo para interiorizarse en el caso y reconocer lo sucedido. Además, aseguraron que, si McLaren volviera a enviar una pieza similar, su ingreso no tendría inconvenientes bajo la normativa vigente.
Más allá del valor simbólico, la destrucción del alerón significó la pérdida de una herramienta educativa irreemplazable. Para estudiantes de ingeniería, diseño industrial y aerodinámica, el acceso a una pieza real de Fórmula 1 hubiera sido una experiencia formativa excepcional.
La historia deja una pregunta incómoda: ¿cuántas oportunidades académicas se pierden cuando la burocracia le gana a la educación? En este caso, el costo no fue solo material, sino también formativo. Y lo pagaron, una vez más, los estudiantes.