En 1976, en coincidencia con el comienzo de la dictadura militar argentina, Manuel Puig publica “El beso de la Mujer Araña”, una novela clave en su producción donde entrelaza su militancia en los derechos LGTBI con su visión sobre la práctica política revolucionaria latinoamericana de la época.

La intensa historia gira alrededor del encuentro de dos personas detenidas por un régimen opresor en una misma celda, aunque son muy distintas en conductas y pensamientos: uno es Valentín Arregui, preso político dogmático que prioriza la revolución marxista antes que los sentimientos; y el otro es Luis Molina, quien se autopercibe como mujer y que recurre al relato de películas para superar el encierro, la oscuridad y la tortura -sea física o psicológica- que cada uno debe afrontar.

En 1982, Puig escribió una adaptación de su obra al teatro y en 1985 fue llevada a la pantalla grande por el director Héctor Babenco (también argentino como el escritor), protagonizada por Sonia Braga, Raúl Juliá y William Hurt, quien ganó el Oscar por su interpretación. Ocho años después se conoció una versión teatral musical de John Kander y Fred Ebb (autores de “Cabaret” y “Chicago”).

Ahora vuelve al cine una nueva lectura de “El beso...” dirigida por Bill Condon (el mismo de “Dreamgirls”), quien abrevó para el guión tanto en la novela como en el musical, pensando en el lucimiento de Jennifer Lopez, quien se despliega en tres personajes: Ingrid, Aurora y la Mujer Araña. “En números que evocan la era dorada del cine, la actriz y cantante despliega su rango vocal, físico y dramático con una energía que transforma cada aparición en un verdadero acontecimiento”, se anticipa en las promociones.

El elenco se completa con Diego Luna como Valentín, Tonatiuh Elizarraz como Molina, y Bruno Bichir en los papeles principales, con presencias especiales de los argentinos Josefina Scaglione, Lucila Gandolfo y Federico Salles, en una propuesta cargada de fantasía, ideas y nostalgia en un entorno de hostigamiento, donde la mente es la primera trinchera de la resistencia.

A diferencia del original, que ocurría en Brasil, esta nueva producción sitúa la acción en la Argentina en mayo de 1983, seis meses antes del final del proceso y con el régimen en retirada.

En la ficción, el gobierno de facto “está librando una guerra brutal contra sus oponentes políticos”. “Con esta contextualización, la película muestra cómo se construirá un vínculo entre dos desconocidos que deben compartir una cárcel. Las primeras escenas son grises y opresivas, pero irán cambiando a medida que los personajes se hunden en la fantasía, donde brilla una espectacular Jennifer Lopez en clave musical”, se anuncia en una producción definida como “una combinación de melodrama, glamour y política en un espectáculo que rinde homenaje al poder liberador de las historias y al rol transformador de la imaginación”.

Elogios

La crítica norteamericana especializada elogió el trabajo de Lopez en su un triple papel, en artículos de Variety, Deadline, The Guardian (elogió la fuerza visual de los números musicales y el contraste entre lo sórdido y lo onírico) y The Hollywood Reporter, entre otros. Lo cierto es que el relato es impulsado por la protagonista, con 11 números musicales que le permiten multiplicarse a partir de la nueva era del género. De este modo, se anuncia como una redefinición de la historia.

“La película promete emocionar tanto a quienes buscan un espectáculo sofisticado como a quienes se dejan interpelar por planteos íntimos de libertad. Es una cita imperdible para los amantes del cine musical, el drama político, las historias LGBTQ+ y las grandes interpretaciones”, se plantea desde la distribuidora BF París.