Hubo un tiempo en el que conseguir dinero en efectivo era toda una quimera en Tucumán. Lo que circulaba eran los bonos de cancelación de deuda, los famosos Bocade, fruto de una situación económica que llevó a la provincia a ser una de las primeras que emitió su propia cuasimoneda. Desde 2002 la Nación puso en marcha un plan para eliminar esas cuasimonedas y así terminaron los bonos, despanzurrados por la guillotina instalada en el subsuelo del Banco del Tucumán. La foto es del 27 de julio de ese año, cuando en pocas horas trituraron $ 4 millones de “papeles pintados”.