Sentir arrepentimiento es más que una simple emoción pasajera; es una reacción concreta a eventos o decisiones del pasado que pueden incluso afectar negativamente nuestra salud física. Uno de los perores aspectos es que este intenso sentimiento puede acompañarnos por mucho tiempo y si hay algo que nuestra naturaleza humana busca evitar es vivir con remordimiento, de lo que se hizo mal o de lo que incluso nunca se hizo.
Seis adicciones comunes que debes superar para tener una vida más saludableEl arrepentimiento puede ser particularmente difícil de manejar porque a menudo viene acompañado de otras emociones como remordimiento, tristeza e impotencia. Esta sensación puede afectar el equilibrio de nuestros sistemas hormonal e inmunitario. Pero desde un artículo del Foro Económico Mundial indican buenas noticias: el remordimiento se puede superar.
Las dos caras del arrepentimiento: acción e inacción
Básicamente, existen dos formas principales en las que experimentamos el arrepentimiento. Una es arrepentirnos por algo que hicimos (la vía de la acción), y la otra es arrepentirnos por algo que no hicimos (la vía de la inacción).
Los estudios sugieren que el arrepentimiento por la acción, aunque doloroso, tiende a motivarnos a aprender de nuestros errores y seguir adelante. Sin embargo, el arrepentimiento relacionado con la inacción, con las oportunidades perdidas o lo que no se hizo, es más complicado de resolver. Este tipo de arrepentimiento está más asociado con la depresión, la ansiedad y una persistente sensación de estancamiento y anhelo por lo que pudo haber sido.
No evites el sentimiento, manéjalo
Es natural querer evitar o negar las emociones negativas como el arrepentimiento, o intentar reprimirlas. Pero a largo plazo, estas tácticas suelen empeorar las cosas, aumentando los sentimientos negativos y prolongando el sufrimiento. En lugar de quedarnos estancados, podemos gestionar estas emociones en cuatro pasos claros: primero, aceptar que estamos sintiendo arrepentimiento; segundo, determinar la razón detrás de él; tercero, aprender de la experiencia; y finalmente, liberarla para poder seguir adelante.
Una herramienta muy útil en este proceso es practicar la autocompasión. Esto implica recordarnos que somos humanos, que hicimos lo mejor que pudimos en ese momento y que es posible aprender y crecer a partir de las decisiones pasadas. Mostrar esta amabilidad hacia uno mismo es clave para aceptar y superar el arrepentimiento. Aceptar el sentimiento no significa que nos guste, simplemente que reconocemos su existencia. Identificarlo específicamente como "arrepentimiento" ("Soy yo, sintiendo arrepentimiento") en lugar de un simple "Me siento mal" puede tener un impacto emocional significativo.
Perdona y sigue adelante con el modelo REACH
Reconocer nuestros pensamientos y sentimientos puede aliviar la intensidad de las emociones negativas. Pensar en la situación desde otra perspectiva, lo que a veces se llama reevaluación cognitiva, puede reducir el arrepentimiento y ayudarnos a tomar mejores decisiones en el futuro.
Perdonarse a uno mismo por las acciones tomadas o no tomadas es un paso muy poderoso para superar el arrepentimiento. Existe un modelo psicológico cognitivo muy utilizado llamado REACH, por sus siglas en inglés, que formaliza este proceso. Este modelo invita a las personas a: Recordar el dolor (afrontarlo); Empatizar (ser amables y compasivos consigo mismos); ofrecer Así mismos el perdón altruistamente; Comprometerse públicamente (compartirlo); y luego Hacerse fieles a esa decisión de perdonar y aferrarse a ese perdón. Las investigaciones muestran que trabajar con un profesional capacitado utilizando este modelo puede tener un impacto positivo.