Son las 13 en la avenida Sarmiento. El entorno, poco a poco, se empieza a teñir de celeste. No son gotas. Tampoco es el reflejo del cielo despejado. Son centenas de camisetas de Deportivo Aguilares congregadas en la puerta del club. Rodean un pequeño colectivo amarillo, en el que los jugadores se trasladarán hasta la cancha de Jorge Newbery para jugar el clásico, un partido correspondiente a la cuarta fecha del Anual de la Liga Tucumana.

Familias enteras, de grandes y chicos, copan la vereda. El sonido aturde: bombos, trompetas, gritos y cánticos envuelven el aire. La hinchada alienta a los futbolistas que jugarán una nueva edición del clásico aguilarense, un partido que no se disputa desde 2023. Los temas de conversación son variados: algunos debaten cómo se parará el equipo, otros recuerdan el título liguista de Jorge Newbery y no faltan quienes extrañan la admisión de visitantes. Nadie quiere quedarse afuera.

OSVALDO RIPOLL/LA GACETA

El mayor debate gira en torno a la grandeza de ambos clubes. Las comparaciones se basan en el palmarés: mientras Deportivo se enorgullece de haber ganado el Federal C en 2017 y logrado el ascenso al Federal B, los “Aviadores” exhiben su título Anual de la Liga Tucumana. También aparece el recuerdo del descenso del “Celeste” a la Primera B Liguista en 1990, y los cuatro años que tardó en volver a lo más alto del fútbol provincial.

OSVALDO RIPOLL/LA GACETA

El motor del colectivo se enciende y comienza a abrirse paso entre la muchedumbre. La gente, de inmediato, sube a sus vehículos y, a puro bocinazo, acompaña la caravana hasta la intersección con la calle San Martín, una de las esquinas de la plaza 25 de Mayo. Allí, un grupo policial se planta firme para frenar el avance de la hinchada “celeste” y evitar cruces con los fanáticos de Newbery. Es la frontera invisible entre la pasión y la prudencia.

OSVALDO RIPOLL/LA GACETA.

Los jugadores de Deportivo, sin embargo, siguen cantando y entran eufóricos al estadio de los “Aviadores”. Todos están listos para dar inicio a la gran fiesta de Aguilares.