El fallo terminó siendo histórico por dos razones. Por primera vez en la historia judicial, un hombre recibió dos condenas a perpetua en apenas tres semanas. La otra, como nunca antes había ocurrido desde que entró en vigencia la ley de narcomenudeo (1 de diciembre de 2022), un tribunal envió actuaciones al Ministerio Público Fiscal para analizar si se debía iniciar una investigación por el tráfico en pequeña escala en un barrio, en este caso Villa 9 de Julio. “No podemos mirar a otro lado si es que se nos cruza un elefante en plena avenida Sarmiento”, dijo un funcionario judicial.

Los jueces Elizabeth Raddi, Federico Moeykens y Fernando Zóttoli Ortiz dieron por probada la teoría del fiscal Ignacio López Bustos, que fue asistido por Julieta Molé, y de las querellantes Rosa Nocetti y Teresita Mendilaharzu. Jiména Fernández citó el 13 de marzo de 2021 a Ramiro Ledesma (18 años) a una casa de Blas Parera al 500. Hasta ese lugar se dirigió la joven con Miguel “Miguelón” Figueroa y Alexis “El Sucio” Íñigo (debe ser enjuiciado por el caso). Ella marcó a la víctima e Íñigo le efectuó seis disparos que le provocaron la muerte después de agonizar un día.

Para los acusadores, todo fue planeado para vengar la muerte de Gonzalo Figueroa, hermano del imputado y registrada el 15 de diciembre. Los jueces decidieron condenar a “Miguelón” (su defensor Macario Santamarina había solicitado la absolución) y a Fernández (sus representantes María Florencia Abdala y Camilo Atim habían pedido que se la declare inocente o que la condenen por una participación secundaria) a perpetua.

Confirmación

En el quinto punto de la resolución, los jueces decidieron remitir las actuaciones a la Unidad Fiscal de Decisión Temprana del Ministerio Público Fiscal, a los efectos de que, si así lo considera, en su carácter de órgano acusador investigue sobre la posible comisión de delitos de narcomenudeo”. Es una decisión que no se tomó en otros juicios en los que se ventilaron situaciones de comercialización de drogas.

El primero de ellos fue en marzo de 2023, cuando los jueces condenaron a tres policías por el robo a un supuesto transa que se registró en Famaillá. El otro, hace tres semanas, cuando “Miguelón” recibió la primera perpetua por un doble crimen conocido como “La masacre de la Porotiada”.

En la resolución, los magistrados señalaron que su planteo se basaba “en atención a los testimonios ventilados en el presente debate”. ¿Qué se dijo en el juicio? De todo. Entre otras cosas, el enfrentamiento entre los clanes Carrión y Toro por la venta de droga en ese sector de la ciudad.

También se conoció que Franco Ruiz, la primera pareja de Fernández, fue asesinado por “soldaditos” de los Toro en un hecho registrado en 2019 y que nunca fue esclarecido totalmente. La hermana de la condenada estuvo relacionada.

También hubo un cruce de denuncias entre el acusado y la familia de la víctima. Verónica Almirón, madre de Ledesma, señaló a los parientes de Figueroa como vendedores de droga en el barrio San Roque.

En tanto que “Miguelón” indicó que los parientes de la víctima “manejan la venta de la pasta base en todo el barrio”.

Más allá de las acusaciones cruzadas, las sentencias que recibió Figueroa generaron una batalla por el dominio territorial en gran parte de Villa 9 de Julio. “Hemos quedado a la buena de Dios. Tenemos mucho miedo porque sabemos que hay muchos que se quieren quedar con lo que él dejó. Quedó muy expuesto en el juicio”, explicó Marcos.

La fiscala María del Carmen Reuter investiga un caso que generó revuelo en la zona. La semana pasada, hubo un violento ataque registrado en Muñecas al 1.500, a siete cuadras de la Plaza Urquiza. Dos jóvenes estaban tomando bebidas en un drugstore y fueron sorprendidos por un grupo que se trasladaba en un auto. Desde el interior del vehículo hicieron varios disparos que hirieron a las víctimas. Los acusados se presentaron ante la Justicia y el martes se les dictó la prisión preventiva por 60 días.

La teoría que maneja esta fiscalía es que ese hecho está vinculado a una disputa territorial. Según confirmaron fuentes judiciales, por este hecho y por las declaraciones de los testigos en el juicio, se incrementaron las custodias y la presencia policial en la zona. “Estos tiros son pequeños avisos. Ahora está la policía, pero cuando se vayan, comenzarán las masacres”, aseguró Julio.

El mismo “Miguelón”, durante más de una oportunidad, pidió protección para su familia. “Tiene terror de que le pase algo. Él ya fue y se dio cuenta de que las personas que estaban a su lado le dieron la espalda. Hasta sabe que pretenden quedarse con su negocio”, explicó un pariente del condenado. “No nos quedará otra que irnos, porque ya no sabemos quién está de nuestro lado”, finalizó.

La víctima: “Ella no tuvo el corazón de una madre”

“Lo primero que me gustaría aclarar es que mi hijo no era soldadito de nadie. Pese a todo, él tenía su par de zapatillas, su ropa y el plato de comida durante toda su vida”, declaró Verónica Almirón, la madre de Ramiro Ledesma.

“Quiero que se haga justicia, no sólo que se condene a los dos, sino que ella también vaya a la cárcel. Por ser mamá, nunca fue al penal, sino que estuvo cómoda en su casa. Ella no tuvo el corazón de madre para decirle a mi hijo que vaya a un lugar para que lo maten”, añadió.

La mujer, que no lloró cuando dijo las últimas palabras, planteó otra situación. “Si hay justicia, los dos deben cumplir la condena en la cárcel como cualquier otra persona. No puede ser que las leyes contemplen que por ser mamá de un niño no debe estar en prisión”, insistió.

“Sé lo que va a pasar. No pasará mucho tiempo sin que quede embarazada y otra vez hará el mismo trámite para no ir a la cárcel. No me parece justo”, finalizó.

El condenado: el hombre de las dos perpetuas que sonrió

“Lo primero que me gustaría decir es que los dos fiscales que hicieron que me condenen deberían andar con la cabeza gacha”, indicó Miguel “Miguelón” Figueroa que recibió su segunda condena a perpetua en tres semanas. “Tienen que andar con la cabeza gacha de la vergüenza por las investigaciones que hicieron”, agregó después de haber recibido la pena más dura que contemplan las leyes de nuestro país. El supuesto narco tuvo un motivo para sonreír al conocer la sentencia. Los jueces Elizabeth Raddi (presidenta del tribunal), Federico Moeykens y Fernando Ortiz Zóttoli, al extenderle la prisión preventiva por 90 días, ordenaron que permanezca detenido en el penal de Villa Urquiza y sólo puede ser trasladado si es que existe una orden judicial. “Ahora estoy en la Unidad 10 (considerada como una de las más cómodas de la cárcel), pero me viven amenazando que me llevarán a otra cárcel”, declaró. Su defensor, Macario Santamarina, planteó la cuestión, que finalmente fue aceptada por los jueces. “Miguelón”, que reconoció haberse enterado que su undécimo hijo no era suyo en el debate, temía ser trasladado a una cárcel federal. “Creen que me voy a escapar. Miren los bracitos que tengo”, les dijo a los jueces. Figueroa, que reconoció que él siempre robaba droga, tendría temor a compartir un lugar de detención con narcos de otra provincia, ya que la actividad ilícita que desarrollaba se paga con la vida.

La condenada: “Quiero pedirle disculpas a la mamá de Ramiro”

“No tuve nada que ver en este homicidio. No estuve en el lugar donde lo mataron. Sí le mandé el mensaje, pero fue porque me engañaron”, aseguró Jimena Fernández, la joven que tenía las esperanzas de recibir una pena menor, pero terminó recibiendo una perpetua.

“También le quiero pedir disculpas a la mamá de Ramiro (Ledesma). Sinceramente nunca pensé que me utilizarían para hacer algo así. Quiero que me crean que me engañaron”, sostuvo. “Además me gustaría decirle que no estoy cómoda en mi casa. Estar encerrada con arresto domiciliario es un verdadero infierno. He perdido todo por esta situación”, explicó sollozando.

“Aunque a muchos les cueste creer, pero nunca pude llevar a mi hijo más grande a la escuela. Eso es muy feo. No sólo genera un profundo dolor en mí, sino también en mi chiquito que no entiende porqué su mamá no lo lleva a la escuela todos los días como cualquier otra madre”, finalizó la joven.