“Nunca trasladamos los autos de un lugar a otro”, manifestó Gabriel Alperovich, en el marco del juicio por la sedición policial ocurrida los días 8, 9 y 10 de diciembre de 2013, que culminó con los saqueos que provocaron caos en Tucumán. El hijo de José Alperovich, quien al momento de la revuelta era gobernador de la Provincia, fue citado a declarar ayer frente al tribunal, integrado por Gustavo Romagnoli, Luis Morales Lezica y Fabián Fradejas. Debía aclarar si había recibido información privilegiada respecto de los saqueos para resguardar los vehículos de la concesionaria familiar.

El empresario negó haber movido los automóviles que estaban en el local ubicado en la calle San Lorenzo al 200 antes de que se produjeran los saqueos y dijo que sufrieron vandalismos en la infraestructura de la empresa. “Tiraron piedras a los vidrios de la concesionaria y también había varias pintadas, pero no recuerdo qué decían. En un momento se cayó una de las vidrieras, las personas se acercaron un poco pero no ingresaron”, dijo el empresario.

Alperovich explicó que tras las agresiones decidió correr los autos para evitar que fueran dañados. “Los movimos dos metros hacia atrás, pero nunca los trasladamos para otro lugar. Yo estuve presente cuando se realizó la maniobra, di la orden y ayudé a moverlos. Había un sereno, tres policías que cumplían servicio adicional y yo”, relató.

Sin vueltas ni rodeos, el abogado defensor, Hernán González, le preguntó al testigo si durante esos días alguien perteneciente a la Policía se comunicó con él para realizarle algún tipo de advertencia que lo motivara a que retrocediera los vehículos. Gabriel negó haber recibido información extraoficial y dijo que se enteró de lo que sucedía a través de los medios de comunicación. “Retrocedimos los autos una vez que ya estaban atacando. Estaba en mi casa y vi por Canal 10 lo que pasaba, fui al negocio y ahí vi que estaban frente al negocio tirando piedras y pintando”, respondió.

A TRAVÉS DE LOS MEDIOS. Gabriel Alperovich dijo que se enteró del ataque a su negocio a través del noticiero

Horas antes de pasar a declarar, el empresario fue entrevistado por LG PLAY y confesó no saber de dónde surgió la teoría de que su familia había recibido información privilegiada para remover los vehículos. “La verdad es que no sé por qué me llaman. Vengo porque en ese momento hice una denuncia en la Policía porque nos estaban rompiendo y pintando los vidrios de nuestro negocio”, confesó.

Protesta

“¿Se acuerda si días posteriores hubo una manifestación de nuevo reclamando seguridad?”, preguntó el fiscal Gerardo Arch. A lo que el testigo contestó: “la verdad es que no recuerdo”.

Según se registró en la edición del 12 de diciembre de 2013 de LA GACETA, el 11 de diciembre de dicho año, un día después de que finalizó la protesta, alrededor de 15.000 tucumanos coparon la Plaza Independencia con pancartas, cánticos y cacerolas para manifestar su descontento respecto de la desprotección que sufrieron a raíz de la protesta salarial y su hartazgo sobre las políticas adoptadas por el Gobierno provincial.

Aproximadamente a las 22.20 la marcha se trasladó hacia una de una concesionaria de León Alperovich Group, de San Lorenzo al 200. Allí, personas que no fueron identificadas arrojaron piedras contra la vidriera. “Tras esto, un grupo se trasladó a la Casa Histórica. En la puerta, colocaron la imagen del gobernador que decía ‘fuera’, y un cartel que rezaba: ‘que se vayan todos’”, narra la crónica publicada por el diario. (Producción periodística: Micaela Pinna Otero)

Breve testimonio

La citación de Gabriel Alperovich sorprendió a más de uno, sobre todo porque al comienzo del debate oral las partes estaban en desacuerdo sobre si llamar a José Alperovich o no. Finalmente fue su hijo quien se presentó, pero solamente fue entrevistado por  los fiscales Gerardo Arch y Rafael Heredia y el defensor Hernán González.