La CGT convalidó la presentación que hará la confederación de sindicatos de la energía (Catheda) para constituirse como "amiga del tribunal" (amicus curiae) ante la Corte Suprema en la causa en la que tramita el amparo que consiguió la central obrera contra la aplicación de la reforma laboral contenida en el decreto de necesidad y urgencia 70/23 del Gobierno, tal como anticipó este medio en exclusiva. Así lo acordaron este jueves en la sede de la central sindical referentes de su Consejo Directivo, la Catheda y la confederación de gremios del transporte (CATT), con patrocinio estelar del camionero Hugo Moyano, que participó en el encuentro. De paso, un recuento hecho entre los sindicalistas encendió optimismo: aseguran que en el Senado la ley ómnibus no pasará.

La reunión, la primera de la cúpula sindical después del paro y la movilización de la semana pasada, sirvió además para que los sellos de la energía y el transporte le transmitieran a la CGT su respaldo incondicional con la estrategia llevada adelante hasta ahora en el conflicto contra la gestión de Javier Milei. Fue, en términos políticos, un intercambio de gentilezas entre los "gordos" que tienen a Héctor Daer como su referente en el triunvirato, y el líder camionero, que además de tener a su hijo mayor, Pablo Moyano, en la jefatura colegiada, integra los dos sellos que pidieron la audiencia.

Aunque no se trata de un gesto novedoso, el entendimiento creciente entre los sectores más tradicionales de la CGT -"gordos" de grandes gremios de servicios e "independientes" de buen diálogo con todos los gobiernos- y Moyano padre marca un hito en la historia reciente del movimiento obrero. Históricamente el camionero rivalizó con los "gordos" y receló de los "independientes" y si bien todos los sectores conviven bajo el paraguas de Azopardo 802 desde 2016, las diferencias políticas y de estrategia frente a cada gestión se mantuvieron siempre inalterables y con Pablo Moyano como mayor objetor público.

El protagonista de la jornada

El otro gran protagonista de la jornada fue Guillermo Pereyra, líder de la Catheda y referente de los gremios petroleros patagónicos. Fue el mayor impulsor de la idea de constituirse como "amicus curiae" (una figura que en teoría implica para un tribunal la convocatoria a expertos en una materia para opinar sobre un conflicto) junto con Hugo Moyano. "Nos vamos a presentar cuando el expediente llegue a la Corte y seguramente va a andar bien", le dijo a este medio Pereyra.


El dirigente petrolero dijo que ambos sellos sectoriales acudieron a la CGT para respaldar a su conducción: "Se actuó muy bien. Si los gremios no le ganábamos de mano al Gobierno (con la cautelar contra el capítulo laboral del DNU) hoy éramos hilachas. Tomamos la delantera y estamos muy bien. Y el desempeño del paquete en el Congreso es un desastre, ni saben lo que van a tratar, se cae todo a pedazos", advirtió el sindicalista ligado a Vaca Muerta.


Participaron también del encuentro Pablo Moyano, Jorge Sola (personal del seguro), Cristian Jerónimo (vidrio), Omar Plaíni (Canillitas), Graciela Aleñá (viales), José Luis Clemente (marítimos del SOMU) y Alejandro Amor (municipales porteños, Sutecba), entre otros. Entre otros temas se repasó el panorama legislativo de la ley ómnibus y los principales dirigentes con contacto en el Congreso hicieron saber que, de acuerdo a sus números, el proyecto naufragará en el Senado.