Cuando tenía ocho años, Milagros Ruiz no sabía qué era el Teatro Colón. Sí se destacaba bailando. Tanto que un día su tío le preguntó a su mamá: “¿Por qué no la llevás al Colón?”

Hoy tiene 15 y acaba de terminar el sexto año de carrera en el Instituto Superior de Artes del teatro más famoso del país, en Buenos Aires, donde la vara es tan alta que quienes se postulan llegan a intentar hasta cuatro veces para poder formar parte. Cuando ingresó en 2017 hubo 400 postulantes; quedaron 11 mujeres y 2 varones. Ella fue la única del norte del país.

A Mili no solo le gusta bailar, sino también compartir lo que sabe. Por eso, a partir de mañana, volverá a dar clases de capacitación de baile gratuitas en Tucumán, como lo hizo en las vacaciones de invierno de este año.

Hoy tiene 15 y acaba de terminar el sexto año de carrera en el Instituto Superior de Artes del teatro más famoso del país.

“Siento que adquirí muchos conocimientos en la escuela del Teatro Colón y paralelamente en el Royal Ballet de Londres y hay mucha gente que no puede llegar a Buenos Aires para perfeccionarse y hacer lo que aman, entonces si ellos no pueden ir, yo voy a llevarles los conocimientos. Me llena el alma”, explica la bailarina, que esperará a sus alumnos en el Centro Cultural Juan B. Terán (Marco Avellaneda 350) desde mañana y hasta el miércoles.

Los interesados pueden tener cualquier edad y hasta no saber bailar. Sólo ganas de aprender. Ella se encargará del resto. Los que ella considere que estén en un nivel “intermedio” tendrán clases de 17 a 18.30; los “avanzados” de 19 a 20.30. No será Tucumán la única provincia donde dictará clases, después viajará a Salta, Santiago del Estero y Córdoba.

Balance

Fue tan intenso este 2023 para la joven bailarina que no pudo asistir todos los días a clases (en la secundaria) y quedó con materias pendientes que deberá rendir en los próximos días.

“El teatro demanda muchas horas”, cuenta. Entrena de lunes a sábado, mañana y tarde. Hubo días en los que empezaba a bailar a las 7 y terminaba a las 14, almorzaba en 10 minutos porque tenía que volver a entrar a ensayar hasta las 17; y después entrenaba con clases particulares hasta las 22.

En los próximos años, Mili planea seguir moviendo el cuerpo para cumplir sus sueños.

Los efectos de la profundización de la crisis económica la preocupan. “Es muy difícil pagar un alquiler en Buenos Aires. Está todo muy costoso y la verdad que me parte el alma verla a mi mamá, que a veces no llega o que le cuesta mucho. Trato de ayudar desde mi parte consiguiendo canjes por las redes sociales o viendo algún otro ingreso económico que pueda tener”, dice.

En su cuenta de Instagram (@miluzruiz), la bailarina muestra su día a día en la Ciudad de la Furia.

Podrá bailar en el Colón, pero no se olvida del Barrio Oeste II, donde pasó parte de su infancia. Tampoco de Villa Luján, donde vive su abuela que visita cuando está de vacaciones, como ahora.

En julio, la bailarina fue reconocida por la Legislatura. “Siento que la provincia me apoya un montón. Por eso me gusta dar clases, creo que es una forma de devolver el apoyo que me dan”, dice.

En los próximos años, Mili planea seguir moviendo el cuerpo para cumplir sus sueños: “transmitir a través de mi habla y enseñarle a la gente que que todo es posible, que todo está en nuestra mente, que si nos proponemos algo, podemos lograrlo. Quiero dejar huellas en los corazones de la gente”.