El ceviche peruano, una fiesta tradicional boliviana, el canto lírico italiano, el bolero y los conocimientos, habilidades y prácticas de la partería se sumaron a la lista de Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad de la Unesco que, según este organismo de la ONU, hay que salvaguardar.
Las nuevas incorporaciones a la lista del Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad contempla 45 elementos entre los que se encuentra Ch’utillos, o Fiesta de San Bartolomé y San Ignacio de Loyola que se celebra en Potosí, Bolivia en agosto. Esta celebración es considerada parte integral de la identidad cultural local. La fiesta se caracteriza por ferias gastronómicas, espectáculos de danza y una procesión hacia el santuario ubicado en la quebrada Mullu Punku, un sitio natural con formaciones rocosas.
El ceviche es un plato tradicional del Perú que se prepara con pescado crudo marinado en limón, como las recetas varían de una región a otra, el plato fortalece la identidad cultural regional y se consume a diario y durante celebraciones y reuniones sociales.
El bolero también fue incorporado a esta nueva lista que es considerado “parte indispensable de la canción sentimental latinoamericana”, precisó la Unesco y remarcó que este estilo musical combina el lenguaje utilizado en la poesía europea con los ritmos africanos de los pueblos esclavizados y los sentimientos de los pueblos originarios de América.
El comité también sumó a la práctica del canto de ópera en Italia a la lista ya que la consideró como una forma de cantar fisiológicamente controlada que mejora el poder de transmisión de la voz en espacios acústicos como anfiteatros e iglesias.
También se aprobó incluir al Iftar, la comida con que los musulmanes celebran el fin del mes sagrado de ayuno del Ramadán, dentro de la lista de patrimonio inmaterial de la humanidad, a solicitud de varios países islámicos. La Unesco resaltó la importancia de esta práctica comunitaria, que tiene lugar al final del Ramadán, el noveno mes del calendario islámico.
En cuanto a la partería, la Unesco afirma que las parteras son “acompañantes y apoyo de las mujeres embarazadas y sus familias antes, durante y después del parto” y sus prácticas están “basadas en evidencia y conocimientos, habilidades y técnicas tradicionales y varía según los contextos sociales, culturales y naturales de las diferentes comunidades y países”.