"Acá estamos… bien. Gracias a Dios no sufrí una fractura; es solamente un traumatismo muy fuerte. No sé qué hubiera sucedido si me pegaba en la cabeza. Era un fierro grande y pesado, estoy seguro de que no lo estaría contando”. Nicolás Ferreyra respira aliviado.

El defensor tiene 23 años, juega en Santa Ana, el sábado sufrió una agresión de parte de un hincha de Jorge Newbery; pero al menos siente que puede contarlo, que será solamente un mal recuerdo.

No la pasaba bien Ferreyra, que en el fútbol intentaba encontrar algo de alegría luego de haber perdido su trabajo hace poco tiempo. Y para colmo ahora se topó con esta situación.

Iban tres minutos del primer tiempo cuando fue a hacer un lateral y sintió el impacto.

“Temí por mi vida. No esperaba que me tirarán semejante cosa. Gracias a Dios pude verlo a tiempo y reaccionar”, apuntó el jugador tras el incidente, que desembocó en la suspensión del encuentro.

Dificultades

El defensor necesita trabajar por su hijo Cayetano, que tiene 5 meses. Por eso sufre el tener que hacer reposo. “Estoy con antibióticos. Tengo que salir adelante, quiero buscar trabajo y en este momento no puedo hacerlo. Quiero ver de ir al campo, a la cosecha, o a hacer trabajos de albañilería; pero bueno… tendré que esperar a recuperarme bien”, concluyó Ferreyra resignado, pero agradeciendo que sólo se trató de un susto.

Ahora el Tribunal de Disciplina de la Liga tendrá que resolver este tema, una vez que el informe de los árbitros lleguen a sus manos y pidan los descargos a los clubes. Como también la agresión que sufrió el defensor Kevín Vega de Argentinos del Norte en el partido con Mercedes, y que derivó en diferentes estudios.