Sonriente y en su casa: el emotivo video de Luana, la niña que sobrevivió a la caída del árbol

En diciembre pasado, la pequeña de ocho años había sufrido graves lesiones en el parque Avellaneda. Ahora, llegó la mejor noticia.

01 Julio 2022

A más de seis meses de la desgraciada caída de un árbol en el parque Avellaneda, Luana Ríos, la niña de ocho años que había sufrido graves heridas y cuyo estado de salud había generado consternación entre los tucumanos, volvió a su casa, sonriente y feliz. Y así lo muestra un video registrado por su familia.

"¡Hola, flaca! ¿Estás contenta de estar en el departamento?", le pregunta su papá. Y Luana, sin ocultar su alegría, responde: "No me gusta, ¡me encanta!".

Fueron tiempos duros para la niña y su familia, aunque ahora llegó la mejor noticia: su mejoría resultó asombrosa.

Un caso que conmocionó a los tucumanos

El 12 de diciembre pasado, un grupo de niños se estaba divirtiendo en los juegos infantiles del parque Avellaneda cuando, de pronto, un árbol se desplomó.

Cinco pequeños sufrieron lesiones. Pero el cuadro de Luana era el más complicado, debido a las graves heridas que le había producido el impacto. "Recen por ella", suplicaron sus padres en las afueras del Hospital de Niños, en diálogo con la prensa.

El diagnóstico era ciertamente preocupante: traumatismos severos de cráneo, de tórax, en el brazo izquierdo y en la clavícula.

Mientras permanecía internada en terapia intensiva, Luana fue sometida a una operación que fue crucial para su recuperación. Se le practicó "una cirugía neurológica", cuyo fin fue "tratar una de las complicaciones de su traumatismo craneal", explicó en ese momento Alejandra Dupuy, a cargo de la sala N° 2 de esa área del centro médico. "Se le colocó una válvula de derivación ventriculoperitoneal con una muy buena respuesta clínica y muy buena recuperación en el posquirúrgico", añadió. Y admitió la "sorpresa" por las mejorías de la pequeña, "sobre todo desde la parte cognitiva"

Si bien las perspectivas eran alentadoras, los médicos también mantenían cierta cautela. Sucede que Luana aún debía afrontar el postoperatorio y un trabajo de rehabilitación con especialistas en kinesiología, fisiatría y fonoaudiología.

El progreso se comenzó a notar al poco tiempo. Primer pudo pasar de terapia intensiva a terapia intermedia; y, luego, fue trasladada al Instituto Fleni, en Buenos Aires, un centro médico especializado en neurología, neurocirugía y rehabilitación.

Luego de meses de esfuerzo y de tratamientos, finalmente, Luana volvió a su departamento, en San Miguel de Tucumán, junto a su familia. Sonriente, se sentó en el sillón de su casa y le contó a su papá que "le encanta" estar allí. 

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