Reflexiones sobre la pandemia - LA GACETA Tucumán

Reflexiones sobre la pandemia

29 Nov 2020

Los riesgos de la democracia

Por Miguel Poiares Pessoa Maduro*

La pandemia expone uno de los problemas de la democracia actual que es la insuficiente consideración de riesgos e intereses futuros.

El papel de los científicos, de los expertos en general, ha sido muy cuestionado en los últimos años, en buena medida por efecto del populismo que, entre otras cosas, opone supuestos intereses del pueblo a los de las élites. Lo que el populismo cuestiona, en definitiva, son las intermediaciones. Entre ellas las del periodismo, los partidos políticos, etc. Estas desvalorizaciones también son favorecidas por la expansión de internet que, por un lado, genera un gran acceso a la información -muchas veces confundida con conocimiento- y también un crecimiento de la desinformación.

La pandemia, en la etapa inicial, parecía reforzar el rol de los expertos y de los intermediarios. Hoy vemos una reacción opuesta. En la medida en que la ciencia no logra ofrecer las certidumbres que desean los ciudadanos, se debilita la confianza en estos.

También vemos una falta de correspondencia entre lo que determina el apoyo público y las decisiones políticas apoyadas en conocimiento y datos. Mientras disminuye la credibilidad de los intermediarios, la política se aleja de la racionalidad y se acerca a las emociones.

Este fenómeno nos lleva a pensar en la crisis de eficacia de la democracia. El sistema, que se legitima por sus resultados (crecimiento económico, desarrollo, menores niveles de desigualdad), será cuestionado por la asimetría del impacto de la pandemia: entre los distintos estados, entre los distintos grupos sociales y económicos. Al mismo tiempo tenemos regímenes autocráticos, como el chino, que tienen décadas de crecimiento económico y que se presentan como exitosos en la gestión de la pandemia en comparación a las democracias occidentales.

La democracia también se legitima por la participación ciudadana y la alternancia en el poder. Pero también esta percepción está en crisis por la dificultad de los partidos para converger en ciertas políticas básicas y por la concepción de muchos ciudadanos de las elecciones como una continuidad del status quo.

En nuestras sociedades se replantearán relaciones esenciales: entre estado y mercado, entre globalización y proteccionismo. La pandemia incrementó significativamente el peso del estado en la economía. ¿Será temporario o cambiará la percepción sobre el equilibrio ideal entre estado y mercado? En buena medida dependerá de la narrativa dominante sobre el tema. Tampoco sabemos si la crisis de la pandemia generará una crisis de la globalización. Por un lado, la pandemia mostró los riesgos de una cierta dependencia en las cadenas de producción, generando una instintiva reacción proteccionista. Pero, por otro lado, la búsqueda de la vacuna exhibe las ventajas de la globalización con la cooperación que promueve. Cuan equitativa sea la distribución de las vacunas incidirá en las perspectivas de la globalización.

No estamos todavía en condiciones de afirmar que la pandemia será, finalmente, buena o mala para la democracia. El costado negativo asoma en la idea de que los autoritarismos pueden ser más efectivos para resolver crisis como esta. También en el oportunismo de gobernantes populistas para desmontar los mecanismos de la democracia liberal y en el crecimiento del nacionalismo y el proteccionismo. Hay, no obstante, aspectos optimistas. La pandemia reforzó la conciencia de nuestros deberes cívicos. En muchos restableció una conexión con la intermediación política y las instituciones. La transparencia en la gestión y la equidad en la resolución de la crisis son condiciones necesarias para una democracia verdaderamente conectada con la razón, la ética y el pluralismo.

* Director de Gobernanza Global del European  University Institute.

El caso brasileño

Por Fernando Henrique Cardoso*

En Brasil, la pandemia aumentó el desempleo y la sensación de que las finanzas públicas no tienen la fortaleza que tuvieron en el pasado. La desigualdad aumentará en un país que ya es muy desigual. La situación es resbaladiza.  La democracia debe ser regada todos los días…

Los países con grandes poblaciones tienen tendencia a la introspección. La distancia geográfica le permite a Brasil intentar un juego entre Europa, Estados Unidos y China…

El gobierno actual cree en un alineamiento internacional basado en la ideología. Un alineamiento con Estados Unidos, dudas con Europa, desinterés por América latina. Pero ese pensamiento contradice una presencia real en la vida brasileña. La inversión china y la europea es muy importante, el intercambio con América latina es alto…

Más que en la industria, en la agricultura y en el sistema financiero brasileños es donde se percibe la mayor modernización en términos comparativos.

*Ex presidente de Brasil.

Un nuevo contrato social

Por Francisco Pinto Balsemao*

Una pregunta que surge en esta coyuntura es si necesitamos un nuevo contrato social, en la acepción más amplia de la expresión. Rousseau, Locke y Hobbes, los contractualistas, ya no están entre nosotros, pero debemos pensar como lo hicieron ellos, pero mirando el contexto actual, cómo dotar a nuestras sociedades de reglas adaptadas al escenario que enfrentamos. Los estados tienen sus maquinarias lentas y pesadas para estas circunstancias. Las empresas requieren una reorganización y una nueva mentalidad para quienes las dirigen y quienes en ella trabajan. También necesitamos nuevas capacidades de liderazgo en la política y en la sociedad civil, teniendo en cuenta los valores de la libertad, la igualdad y la solidaridad.

*Ex primer ministro de Portugal.

Las comunicaciones y la vacuna

Por Carlos Slim Domit*

La pandemia llega en una transición de era. No vivimos una era de cambio sino un cambio de era. El tercer gran cambio de era, con disrupciones en todo tipo de actividad social. Es, al mismo tiempo, la más rápida y la más profunda…

La tecnología es el facilitador del cambio. En el primer cambio de era -de la agrícola a la industrial- la electricidad, el motor de vapor, el teléfono, etc, fueron facilitadores.  En el primer cambio de era pasamos de ser sociedades nómades a sedentarias. En el segundo, de sociedades rurales a urbanas. Y actualmente pasamos de sociedades locales a globales.

Para entender la profundidad del actual cambio, basta mencionar que la mayor empresa comercial del mundo no tiene tiendas, la mayor en transporte no tiene vehículos, la mayor en turismo no tiene cuartos de hotel. Todo esto ocurre en sociedades sin límites ni fronteras, unidas por las redes sociales. Vivimos una era que nos da acceso a todos y a todo. Una persona conectada en cualquier comunidad tiene acceso a la misma información que cualquier otra en el mundo…

La pandemia hizo evidente la importancia de las telecomunicaciones y cómo el sector afrontó la enorme demanda de datos gracias a las inversiones que se hicieron en los años previos. La conectividad y la tecnología hicieron posible que sigamos trabajando, estudiando, manteniendo el contacto, funcionando…

La pandemia aceleró el proceso de adopción tecnológica de entre dos y cuatro años. Un amigo me decía que todos nos estamos volviendo millennials. Nos acostumbramos a las videoconferencias, a las compras digitales, etc. Las organizaciones deben entender este cambio. La pospandemia será muy distinta a la prepandemia.

Hace algunos meses tuvimos la oportunidad de entablar conversaciones con AstraZeneca. Logramos un acuerdo para que se produjera una transferencia de tecnología. Mabxience en Argentina es quien fabricará la sustancia activa que luego viajará a México a una planta que terminaron el año pasado y que tiene la capacidad para la etapa final. La Fundación Slim apoyó la reunión de recursos para iniciar la producción antes de que se terminara la fase tres. Estimamos que eso permitiría adelantar la disponibilidad de las vacunas muchos meses antes en América latina. No hay utilidad para nadie y eso hizo que el precio sea muy accesible. Es una vacuna de fácil manejo por las condiciones de refrigeración que tiene lo que ayuda en el proceso de distribución que es un punto crítico. Estimamos que el año próximo podremos empezar con 200 millones de dosis, lo que constituirá un desafío para cada uno de nuestros países en la conservación y la logística de las dosis.

* Empresario, presidente del comité de administración de Telmex.

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