Entraron a robar a un comedor infantil: "hasta los cuchillos nos robaron"

María Pachilla apela a la solidaridad de los tucumanos para poder asistir nuevamente a los niños del barrio 11 de Marzo.

09 Abr 2020 Por Martín Dzienczarski

A la angustia por continuar cocinando en el comedor Lazos de Comunidad en plena pandemia, se le sumó la bronca. "Uno pone todas las ganas para atender bien a la gente, para hacer lo mejor posible, corremos peligro por el coronavirus y encima hay algunos ruinas que quieren dañar. Da bronca pero nunca dejamos de cocinar", contó María Pachilla, coordinadora del espacio. Ella piensa que en algún momento del sábado, supone que de noche, forzaron el candado y les robaron tres mesas, 13 sillas, una olla de 100 litros, una sartén y un cucharón, entre otros enseres de cocina. Aunque desde el Ministerio de Desarrollo Social se comprometieron a reponer todas las pérdidas, ella pide ayuda: les robaron hasta los cuchillos.

Pachilla que sostiene hace 20 años el comedor en el barrio 11 de Marzo (en Olleros y Colón), vive a la vuelta del comedor. El domingo pasó caminando por el frente y tuvo una mala impresión. Miró por la ventana del local y notó todo ordenado. "No me di cuenta de abrir para entrar a ver. El lunes a la mañana, cuando llegamos para empezar a cocinar, nos dimos con todas las cosas que faltaban. Ya hice la denuncia y me contaron que ya fue derivada a la fiscalía de turno. Funcionarios de la Dirección de Políticas Alimentarias ya nos dieron dos ollas de 50 litros para que podamos seguir cocinando y nos vamos dando maña. Nos dijeron que más adelante nos repondrán las sillas y las mesas, porque ahí es donde comen niñas y niños. Somos un comedor infantil, pero por ahora no lo necesitamos con urgencia porque con todo esto del coronavirus repartimos viandas", relató la mujer, a la que todo el barrio conoce como "La Mary".

LA GACETA / INÉS QUINTEROS ORIO

"Además de las sillas y mesas, entre otras cosas, nos harían falta cuchillos para cocinar. Nosotros teníamos 13 cuchillos de los comunes, los dentaditos tipo serruchito, y ahora nos arreglamos con mucho menos. Es vergonzoso no tener cuchillos y ser un comedor. Pero bueno, hasta los cuchillos nos robaron", comentó Mary ayer, mientras trabajaba para hacer huevitos de pascua de chocolate para darles hoy a los niñas y niños. "Es algo que hago siempre, tengo que terminar los 200 huevitos. Es una costumbre mía de todos los años para que todas las infancias se nivelen, que todos puedan comer un chocolate cuando está la costumbre de comerlos, no importa si les alcanza la plata para comer o deben venir a un comedor", agregó.

El impacto de las diferentes medidas englobadas en el aislamiento social, preventivo y obligatorio dictado por la Nación desde el 20 de marzo se sintió en el comedor. "Hay mucha más gente, es increíble. Hacen cola como en los bancos pero para recibir las viandas. Hay mucha gente, muchas familias", continuó la mujer. Explicó que antes de la pandemia solían cocinar para 260 ó 280 porciones. "Esta semana hicimos 330 porciones, no le podemos decir que no a cada familia que llega. Vienen muchos carreros, por ejemplo, y es gente que si no trabaja, no come. Así que a nadie le decimos que no", sigue. Aunque tienen gas natural y anafes, las ollas más grandes siguen alcanzando el hervor con fuego a leña, como cuando comenzaron a cocinar.

Mary apela a la solidaridad de la gente para reponerse cuanto antes de las pérdidas por el robo. "Con lo que la gente pueda colaborar, en buena hora. Todo hace falta. Hace unos días una familia de carreros quiso pagar por la comida, me quisieron dar $ 200, como una colaboración, pero no les acepté, no les puedo aceptar. Andan juntando cartón y encima querían ayudar. Confío en que vamos a sobreponernos rápido, somos un grupo de personas que ayuda a la gente para que nadie pase hambre, Dios nos va a ayudar", encomendó su suerte.

* Para acercar donaciones al comedor Lazos de Comunidad, dirigirse a la esquina de Olleros y Colón o contactarse con María Pachilla al celular 381-5532764

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