Luciano Pons, el “animal” del gol, que lidera la tabla de artilleros

El delantero de San Martín disfruta de un presente soñado.

21 Oct 2019
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ABRIÓ (Y CERRÓ) LA VICTORIA. Pons celebra el primer tanto de ayer ante Atlético de Rafaela. El goleador estalló de alegría y mostró su espalda donde, al igual que sus compañeros, tenía el nombre de su madre. LA GACETA / FOTO DE HECTOR PERALTA

Cinco goles en dos partidos, separados por seis días, un hat-trick, nueve gritos en lo que va del torneo (sólo jugo siete de titular) y un tarea en favor del equipo casi impecable. Todos esos detalles hablan a las claras sobre el tremendo momento que atraviesa Luciano Pons; un goleador encendido, que ahora lidera la tabla general de artilleros de la Primera Nacional.

“Sabía que podía ser el goleador del campeonato, que (Pablo) Magnín tenía ocho”, se limitó a responder “Lucho”, cuando LG Deportiva indagó sobre si mira de reojo ese torneo aparte que viene disputando el ex delantero de Flandria.

Pons no sólo convierte; además, es pieza clave en la generación de situaciones de riesgo de su equipo, algunas veces se disfraza de asistidor, recepciona, “banca” la parada con mucha entrega y un enorme sacrificio. Por eso, vive un momento sublime. Con sus goles, el “Santo” está cada vez más arriba. “Hoy pudimos demostrar que estamos a la altura; que podemos seguir peleando ahí arriba y demostrando a la gente que San Martín está para cosas grandes”, aseguró.

Pero más allá de que desde su llegada a La Ciudadela el rosarino demostró que siempre está al acecho, hay algo que con el correr de los partidos se incrementó de manera exponencial: su apetito voraz por el gol.

Y eso se resume a lo que sucedió en la jugada previa al tercer grito del duelo de ayer, el segundo de su cuenta personal. Iban 48 minutos del segundo tiempo, pero Pons no se entregó. Corrió para ir a buscar una pelota que parecía perdida, obligó y terminó generando el error del arquero Matías Tagliamonte, para después poner el empeine de su pie derecho y decorar el resultado.

Ayer, durante la rueda de prensa pos triunfo, el delantero no ocultaba su alegría. Con sus goles, San Martín no sólo se prueba el traje de candidato sino que mejora su rendimiento día a día y hasta se da el gusto de quebrar rachas históricas negativas. Así, quebró el maleficio ante Quilmes en Buenos Aires, donde sólo había ganado en 1988 y, de igual manera, sepultó ayer a su “bestia negra”, a quien no vencía desde la temporada 1998/99. “Sabíamos que hacía muchísimos años que San Martín no ganaba en cancha de Quilmes. Por suerte pudimos sumar de a tres. Y ahora nuevamente pudimos conseguir la victoria ante un rival que a San Martín le costó siempre vencer”, sentenció el “9”.

Ahora, en el horizonte asoma Almagro, el partido postergado de la primera fecha, y él sólo piensa seguir contando goles y allanándole el camino de la victoria a su equipo. “Pudimos demostrar que estamos a la altura de lo que queremos. Hay que seguir así. Éste es el camino que debemos transitar”, remató.

Un momento difícil

Sin embargo, hubo un momento en el que Pons no la pasó del todo bien, y en el cual pudo rescatar la actitud de la dupla técnica conformada por Favio Orsi y Sergio Gómez. El delantero se recuperaba de una operación de meniscos, cuando los entrenadores pisaron por primera vez Bolívar y Pellegrini. Por eso, el artillero agradeció que lo supieron esperar y que le dieron la oportunidad cuando vieron que estaba en óptimas condiciones para rendir a pleno. “Estoy agradecido al cuerpo técnico y también a mis compañeros. Todos ellos me bancaron después de la lesión, y me dieron la posibilidad de volver con todo. Eso para mi fue muy importante”, concluyó el ahora máximo artillero del campeonato, que supo volver con todo y que impulsó hacia arriba a un San Martín que ahora disfruta de la cima de la tabla de posiciones. Ah, el equipo tiene un partido menos, y el jueves tendrá la posibilidad de quedar primero en soledad con todo lo que ello implica.

Para eso necesitará de Pons, el “animal” del gol.

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