Temor en San Cayetano: “acá es normal que te roben y te peguen un tiro” - LA GACETA Tucumán

Temor en San Cayetano: “acá es normal que te roben y te peguen un tiro”

Los vecinos dicen que los ataques de motochorros se dan a diario, que la Policía está ausente y que por ello se encierran en sus casas.

05 Oct 2019 Por Luciana Nadales
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LAVADORES DE AUTOS. “Asaltan a nuestros clientes y quedamos sin cobrar”. la gaceta / fotos de Analía Jaramillo

“El robo se volvió una costumbre en este barrio. Me cansé de denunciar y la Policía no actúa”, contó Alejandra, una de las vecinas del barrio Ampliación 20 de Junio, en la zona de San Cayetano. Hace más de 30 años que ella reside allí y es dueña de uno de los drugstores al que acude la mayoría de los vecinos. La inseguridad está al tope, como ella define.

Entre rejas y con caminatas rápidas para llegar a sus hogares. Así es como viven los vecinos de la zona donde asesinaron al taxista Rolando Alberto Carreras, el pasado domingo. Los ataques de delincuentes en motocicleta, a punta de pistola, son algo común en la avenida Papa Francisco al 1.300 y sus alrededores. La gente aledaña remarcó que la Policía está ausente y los tiene abandonados. Algunos de los vecinos decidieron comenzar a pagar a una empresa de seguridad privada para que custodie los hogares y a las personas que entran y salen.

AL ACECHO. Los vecinos caminan en grupo para llegar a sus hogares.

“Puse rejas en mi negocio y en toda mi casa por miedo a que estos tipos entren y me lleven todo”, relató la quiosquera. “No se puede vivir más acá de la inseguridad que hay. Es algo tremendo lo que está pasando”, agregó.

Por su parte, Manuel Ferrero, de 65 años, contó que cada día sale de su casa en una motocicleta para ir a buscar a sus nietos de la parada de colectivo debido a que los asaltantes los acechan y además contó que hace poco sufrió el robo de una moto a punta de pistola. “Me acuerdo que me aparecieron dos tipos y me metieron un culatazo. Se llevaron mi moto de aquel momento y bueno, no podía hacer nada. Les dije que se la llevaran pero que por favor a mí no me hagan nada”, relató. Manuel asevera que este tipo de ataques son constantes y que vive atemorizado por su familia, que reside a unas cuadras de la avenida. “Acá se enfrentan a tiros todo el tiempo y se vuelve más peligroso por el consumo de drogas que hay. Lamentablemente los chicos andan perdidos por esa maldita sustancia y después vienen a atacarte; no sabés lo que son capaces de hacer”, añadió.

No salir solo

Para salir del hogar los vecinos hacen “megaoperativos”, al igual que para regresar a casa. Inés, quien acompañó a unos familiares y una amiga a la parada del colectivo de la línea 8 sobre la avenida, remarcó cuán importante es no salir solo. “Todo esto es una zona roja y un desastre. Si no nos acompañamos, sos boleta. Te roban y hasta podés salir herido”, dijo.

ZONA DE RIESGO. La gente va en compañía a las paradas.

La avenida Papa Francisco en toda su extensión es muy concurrida y está plagada de lavadores de autos. Según dijeron algunos trabajadores, ellos también salen perjudicados ya que cuando los ladrones atacan a sus clientes, ellos se quedan sin su paga. “Todos tienen miedo de hablar y denunciar, por eso sigue todo igual”, arremetió Alejandra. “Tucumán está al tope con la inseguridad y es por eso. La gente se calla por miedo a que después le quemen la casa. Acá es así la cosa y la Policía no te da seguridad de nada. ¿Por qué tengo que gastar plata de mi bolsillo pagando a un custodio si es un laburo del Estado?”, cuestionó.

El consumo de droga fue uno de los factores que estuvo presente en los testimonios de los vecinos del barrio Ampliación 20 de Junio. “La droga abunda. Todo el tiempo ves a taxis y camionetas que llegan al barrio para vender droga. Incluso los mismos policías se acercan a conversar con los ladrones. Es cualquier cosa”, se quejó Alejandra.

Lavadores de autos

Luis Belafan, uno de los trabajadores sobre la avenida, dijo que con el pasar de los años el barrio se volvió más inseguro. “Ya nos acostumbramos. Sí es cierto que hay droga y robos pero como sucede en toda la provincia”, expresó.

Otro lavador, Marcelo Aguirre, remarcó que al no haber control policial, los robos se incrementaron con el tiempo. “Yo vengo en moto y la tengo que mirar todo el tiempo. Cuando veo que andan dos en una moto ya tomo mis recaudos o estoy pendiente. Uno ya vive así”, dijo.

El guardia policial que habían designado desde la Fiscalía para que cuidase la zona en donde fue asesinado el taxista el fin de semana pasado, no volvió desde el martes y los vecinos se quejaron. “Pasó el tema de la muerte de ese taxista y después se olvidaron. Así pasa: cubren un caso y después se desentienden”, dijo Marcelo.

Fabián, quien lavaba un Toyota blanco, contó que la zona es atacada a toda hora y los clientes son los que más sufren. “Vos estás limpiando y en menos de un minuto pasó una moto y le sacó el celular a tu cliente, o la cartera. No podés salir a hablar tampoco, porque se quieren vengar”, dijo.

Sara, una clienta que llevó su auto a que se lo lavaran en la avenida, dijo que prefiere acudir a esos lavaderos por tema costo y comodidad. “Sé que es inseguro, por eso estoy agarrando mi cartera por las dudas; pero bueno, es más barato”, expresó.

WhatsApp, gas pimienta, salidas en grupo

Alejandra, la dueña de uno de los drugstores más grandes del barrio Ampliación 20 de Junio, e Inés, otra vecina, coincidieron en que cada vez que una persona ingresa o sale de su vivienda, debe montar un operativo de seguridad.

Según ellas, lo implementan hace un tiempo y piensan que eso evita la exposición ante los asaltantes todos los días. “Si uno de los integrantes de la familia tiene que salir, uno ya sabe que todos montamos el operativo. Le mandamos un WhatsApp al seguridad así nos acompañe a la parada del colectivo, a pesar que está sólo a unos metros, o salimos varios para acompañar a esa persona hasta que se sube al bondi”, contó Alejandra. “Mi hermana es médica y cuando la llaman por una urgencia, tenemos que salir a las 3 de la mañana para llevarla y mirar para todos lados por si viene la típica moto con dos vagos”, agregó.

Otro de los métodos que utilizan algunos vecinos es el gas pimienta. Según dijo Isabel, en reiteradas ocasiones la salvó de un ataque. “Ya no importa que me roben la cartera, el celular o plata. El tema es que no me hagan daño”, dijo.

“Ahora acompañé a mi amiga así tome el 8. Si no hacés este tipo de movimientos, te roban. No importa la hora ni el día. Esto es tierra de nadie y lamentablemente no te queda otra. Mi mamá, por ejemplo se queda parada en la vereda de enfrente, en donde hay algunos vecinos, hasta que llega el ómnibus y recién cruza”, relató Inés.

El apoyo de familiares y vecinos se volvió una herramienta de defensa del barrio ante los ataques de los ladrones que acechan al barrio Ampliación 20 de Junio.

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