ESTRENO
• A las 22, en el teatro municipal Rosita Ávila (Las Piedras al 1.500).
Un anciano noble inglés sin descendencia cambia su testamento y deshereda a sus tres fieles asistentes: un mayordomo, un médico y un abogado. Antes de que nadie se entere, ellos deciden asesinarlo. La aparición de un detective mutará sus planes de impunidad. Es la trama de “Mátelo, pero no ensucie la alfombra”, una revisión de la comedia “Un ataúd para Lord Eduardo”, que Guillermo Montilla Santillán estrenará esta noche en el teatro municipal Rosita Ávila en triple rol: autor, director y actor, junto a Agustina Duhart, José María Risso, Sebastián Zamora y Sergio Paz.
“Enfrentar a la muerte es desde el humor es la única forma de hacerlo. Todo lo que hacen los tres personajes en la obra para quedarse con dinero, me parece menos cruel y menos absurdo que la gente que votó en contra de sus propios intereses, movida por una ambición que esconde un odio de clase”, asevera Montilla Santillán.
- ¿Por qué decidiste recrear “Un ataúd…”?
- Fue una iniciativa de mi compañía Silfos; al final de 2018 y con el hundimiento del país, nos conjugamos para proyectar un manifiesto desde el humor por sobre tanto dolor. Me pareció interesante revisar una obra que fue muy importante. Era un desafío a nivel dramatúrgico y, especialmente, a nivel de dirección, pues la puesta que dirigió Debora Prchal en 2003 fue magnífica y encontró el alma de la comedia brillante, del gag punzante y de la complejidad que tiene el humor inglés. En mi puesta le rindo algunos homenajes.
- ¿Cambia la trama original?
- La anécdota permanece intacta, cambiaron los recursos narrativos. Como dramaturgo, he recorrido un camino con muchos y buenos maestros y modifiqué mi mirada sobre la escritura teatral. Al estar más maduro, me permitió tomar el texto sin prejuicios y trabajarlo sobre los mecanismos del humor, sus tiempos y con nuevos elementos que transforman la acción. Hay menos palabras, que dicen mejor. Extrañaba el humor inglés, que me atrapó desde temprano.
- ¿De qué cosas hay que reírse?
- Es imperioso reír, hoy más que nunca, en este momento de oscuridad y destrucción que atraviesa el país. Podría ser un acto de rebeldía en contra de un un presente indigno. Hay que reírse de lo sagrado, que somos nosotros mismos, observar la realidad y responderle con una carcajada.







