Buscan regular los alquileres informales de Airbnb

En la última sesión del Consejo Federal de Turismo (CFT), se planteó la necesidad de que los “anfitriones” que arriendan sus casas temporalmente estén registrados, paguen tributos y sean controlados. En Tucumán, estaría al margen de la ley la oferta de unas 1.000 camas.

28 Abr 2019 Por Gabriela Baigorrí

Que las reglas de juego sean parejas para todos los competidores y que la seguridad -física y del bolsillo- de los huéspedes esté garantizada. Estas son las bases de la iniciativa para que se regule en el país a las plataformas que ofrecen por internet alojamientos informales. La discusión acerca de la necesidad de adaptar las normas fue planteada en la última sesión del Consejo Federal de Turismo (CFT), conformado por la Secretaría de Turismo de la Nación y por los representantes gubernamentales del área de cada provincia.

Si bien el gigante Airbnb es el más popular, hay otros sitios que también proponen a los ciudadanos convertirse en “anfitriones” temporarios y alquilar habitaciones o propiedades completas mediante la web o aplicaciones a cambio de una comisión.

La tendencia alcanzó primero a las principales ciudades y centros turísticos, pero es creciente y se va extendiendo por todo el país.

La irrupción de las páginas de este tipo, que están por fuera del sistema de alojamiento tradicional, alertó a los sectores hotelero y estatal. Los cuestionamientos están centrados en que los sitios no cuentan con los controles de seguridad ni habilitaciones edilicias y que no pagan los mismos tributos que sus competidores, entre otros.

En algunas ciudades del mundo se aplicaron restricciones al sistema y en otras, el pago de impuestos. De hecho, en Argentina desde 2018, y dependiendo de cómo estén inscriptos los “anfitriones”, los bancos retienen porcentajes que alcanzan hasta el 20% por Ganancias sobre sobre las sumas que la plataforma transfiere. Se estima que en Tucumán la oferta informal de este tipo incluye unas 1.000 camas, pero que hay algunas provincias en las que suman más de 5.000.

La deliberación se desarrolló durante la semana en la Ciudad de Buenos Aires en un salón del predio de Costa Salguero, el contexto de la Expo Eventos. Entre diapositivas y gráficos, los representantes nacionales y provinciales expresaron sus preocupaciones y avances.

La regulación de los alquileres turísticos informales se trató como uno de los asuntos centrales en una de las comisiones de trabajo, la de Alojamiento. Si bien el debate oficial es incipiente, se analizan las formas en las que se podría legalizar y enmarcar a la actividad.

“No se puede tapar el sol con la mano, son plataformas que se están posicionando y que trabajan con un mercado amplio. El usuario las elige”, advirtió el presidente del CFT y ministro de Turismo de Misiones, José María Arrúa. Explicó que el 95% de la actividad turística se comercializa online y que la solución sería brindar las condiciones para que estos hospedajes se ciñan a las normas. “También serviría para que los alojamientos de dos o tres estrellas que hoy quizás no tienen redes sociales o no están en la web puedan hacerlo. Son cuestiones que estamos trabajando”, aseguró. Recordó que Airbnb fue aceptado en la Organización Mundial del Turismo (OMT) como miembro y que hay organizaciones hoteleras que están por firmar convenios.

Responsabilidad

El presidente del Ente Tucumán Turismo, Sebastián Giobellina, apuntó a las consecuencias que puede traer el permitir que haya alojamientos que funcionen al margen de los controles y las normas. “Lleva a que puedan generarse estafas o accidentes graves. Si no tienen habilitación municipal o nadie revisó que la cañería del gas esté en condiciones ¿qué puede suceder?”, alertó. Afirmó que por ello piden que exista una regulación, no para excluir a quienes trabajen con este servicio, sino para que sean integrados. Afirmó también que aquellos que están al margen de la legalidad “golpean” a aquellos que sí lo están y representan una competencia desleal.

Detalló que Tucumán cuenta con la Ley de Alojamientos Turísticos (engloba las categorizaciones de los hoteles de una a cinco estrellas) y una ampliatoria que incluye nuevas categorías (como los hoteles boutique, los hostales o las estancias). De acuerdo con el funcionario, en Tucumán la oferta aún no es tan exponencial como en otros destinos. Remarcó que es importante por ello avanzar en la regulación.

Julio Bañuelos, titular de la Agencia Córdoba Turismo, recalcó que buscarán el equilibrio para que se generen puestos de trabajo pero en igualdad de condiciones. “Estamos en un momento de transición, las propias páginas que ofrecen este servicio irán camino a buscar la formalidad para generar mayor calidad de servicio. No hay que aplicar el ‘mal de muchos, consuelo de tontos’, pero hay problemas en otros lugares del mundo con este tema”, expresó el cordobés. Aseguró que la oferta se encuentra en un proceso de cambio y que la demanda, que es la que “tiene el poder”, se encamina hasta estas plataformas. “Hay que adaptarse a esto y lograr justicia en las posiciones”.

En su provincia creció exponencialmente el número de usuarios-tanto para la oferta como para la demanda- que se sumaron a ese sistema virtual.

Si bien en Catamarca aún no hubo una explosión de los alquileres temporarios online, también se ve con preocupación lo que sucede en los centros turísticos nacionales. “Estamos en un momento en el que se puede comenzar a regular. No tenemos muchos, pero sí es impresionante la cantidad que se sumó en los últimos dos años”, se asombró la secretaria de Turismo de esa provincia, Natalia Ponferrada. Añadió que está convencida de que ese tipo de alojamientos llegó para quedarse y que no puede quedar al margen de la fiscalización. “Deben estar registrados, ser controlados y tributar, como todos los que prestan un servicio turístico. No pueden estar al margen porque tiene que ver también con la imagen del destino y la seguridad de los turistas. Estamos en el área pública y generamos las políticas de la actividad, no podemos mirar para otro lado”.

Legalizado

La única provincia en la que la actividad de Airbnb está regulada es en Jujuy. El ministro de Turismo jujeño, Federico Posadas, detalló que firmaron un convenio con la empresa y que esto permitió formalizar la actividad. “Pagan impuestos provinciales. Esto nos pemitió ampliar la plaza hotelera a corto plazo en 1.000 camas e incorporar alojamientos en la red de turismo comunitario mediante la conectividad digital”, expresó. Aseguró que pudieron acceder al padrón de prestadores locales y que accedieron a una política de comercialización preferencial por parte de la firma.

Los funcionarios advirtieron que el debate continuará y que avanzará en los próximos encuentros. La próxima sesión se concretará precisamente en Jujuy en mayo, durante el Seminario de Turismo Rural Comunitario de la OMT. Además avanzarán en reuniones entre organizaciones hoteleras, las provincias y las empresas que ofrecen plataformas de alquiler.

SESIÓN. El Consejo Federal de Turismo deliberó esta semana en Buenos Aires.

¿Cómo funciona?

Alojamientos informales en 191 países

Airbnb es una plataforma intermediaria entre aquellos “anfitriones” que ofrecen sus casas en alquiler por un período corto y los huéspedes que desean alquilarlas. Asesoran a quienes las ofertan en seguridad, impuestos, hospitalidad y otros ítems. Fue la iniciativa de jóvenes emprendedores que comenzaron a arrendar un colchón en su departamento y de allí proviene el nombre, de las palabras en inglés airbed and breakfast (colchón inflable más desayuno incluido). 

La empresa cumplió una década y no paró de crecer. De acuerdo con datos de marzo de su página, “cada medio segundo tres huéspedes hacen ‘check-in’ en un alojamiento anunciado en Airbnb”. Según la firma, hay más de seis millones de sitios donde hospedarse en más de 191 países y 81.000 ciudades. Destaca que se trata de “una cifra de anuncios superior al número de habitaciones que ofrecen los seis mayores grupos hoteleros” del mundo. Según la CNN y otros medios internacionales, está valuada en US$ 31.000 millones.

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