Santiago brilló en su debut en la categoría Máster y finalizó 3° en Nueva Zelanda

¿Podio u hospital?

26 Mar 2019 Por Mariana Apud

“Como decimos en Tucumán: ‘podio u hospital’”, ríe Javier Santiago. Así, jugado al límite, logró el tercer puesto en la primera fecha del mountain bike Enduro World Series (EWS) en Rotorua, Nueva Zelanda. “Me la jugué a todo o nada. Si sale, sale”, contó vía Whatsapp a LG Deportiva.

Ni él mismo confiaba tanto en el rendimiento que podía tener. Santiago cambió de categoría para esta temporada del torneo que se disputa desde 2012, pasó de Elite a Máster. La situación se equiparó en cuanto a edad, ya que antes competía contra riders cuyo promedio es 20. Ahora lo hace contra ciclistas de 40 en adelante. Pero con respecto al nivel de exigencia, nada cambió: sigue siendo elevado para Santiago, que este mes empezó a transitar su cuarta década de vida, siempre a máxima velocidad.

La brecha, en ese sentido, sigue siendo muy amplia con sus nuevos rivales, por ejemplo, los que terminaron por delante de él. “Karim Amour fue tercero en una Copa del Mundo en 1993 por detrás de Nicolas Vouilloz, el mejor ciclista de la historia. Él hizo un posteo donde subió la foto de aquel podio y a la par, la de Rotoura”, contó emocionado Santiago por el descubrimiento que hizo en la cuenta de Instagram del ganador. Al estadounidense Michael Broderick, segundo en la carrera, Santiago también admira. “Fue representante olímpico de su país, viene del cross country. Los dos ya fueron campeones del mundo de enduro”, destacó el yerbabuenense.

Entonces, el ganador del premio LA GACETA en Descenso hace dos años tenía razones suficientes para no plantearse una meta más allá del puesto 10. Pero la posición a la que aspiraba fue cambiando a medida que pasaban las etapas de la competencia cuya modalidad es de tramos cronometrados y enlaces. “Iba viendo los resultados -los deportistas llevan obligatoriamente un celular y pueden acceder a los tiempos de la carrera en tiempo real- y cuando llegué a la quinta etapa estaba cuarto, a un segundo del tercero”, detalló.

EN LO MÁS ALTO. Si algo caracteriza a los competidores es la camaradería: Amour, el ganador, hizo subir a Broderick y a Santiago al cajón del campeón. foto de enduroworldseries.com/

Hubo una especie de “complot” del destino para que cada partícula de su cuerpo le transmitiera el mensaje de ir por más. “Se puso muy épico”, calificó sobre el ambiente que empezó a gestarse en las montañas neocelandesas. “Comenzó a llover y había un poco de neblina. Me tiré con todo en la primera parte que era una bajada clásica”, recuerda Santiago, que en la modalidad Descenso del mountain bike es donde obtuvo sus mejores resultados. “En la otra parte de sendas angostas, me la jugué muchísimo. Y en la última, de mucho pedaleo, venía muerto”, aceptó. Fue ahí donde el aliento de su pareja María de los Ángeles Ibarra (también compitió, ver aparte) Javier Zalazar y Alejandra Figueroa, amigos que viven en Nueva Zelanda, lo oxigenó. “Fueron importantísimos”, agradeció.

Santiago ganó la etapa final así que, tanto Amour como Broderick, lo felicitaron. “Fueron miradas de campeones. ‘Bienvenido a este mundo en el que vamos a correr juntos, pero te queremos ganar’, fue lo que sentí”, contó. “Soy consciente de que algo así es difícil que se vuelva a repetir, pero, obviamente, voy a seguir dando todo”, tiró el mensaje teledirigido hacia el francés y el estadounidense.

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