Temer, otro ex presidente tras las rejas

La gigantesca investigación por sobornos ya produjo la destitución de Dilma Roussef, y la condena y encarcelamiento de Lula. Un juez de Río de Janeiro ordenó la detención del ex mandatario, de su ex ministro de Energía y del policía al que acusan de ser su testaferro.

22 Mar 2019
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LA CAÍDA. Temer fue vicepresidente de Dilma, aunque luego se fue a la oposición para impulsar su destitución. reuters

SAN PABLO, Brasil.- El ex presidente brasileño Michel Temer fue arrestado en una investigación por supuesto pago de sobornos en 2014 a miembros de su partido, vinculados a la construcción de la planta nuclear Angra 3, en Río de Janeiro.

Es el segundo ex presidente brasileño preso, luego de que el 7 de abril de 2018 fuera arrestado Luiz Inácio Lula da Silva.

El hecho sacudió a la clase política y amenaza con retrasar una reforma previsional considerada clave, en la que el actual presidente, Jair Bolsonaro, tiene puestas las esperanzas en medio de la drástica caída en su popularidad.

Los fiscales que participan de la megainvestigación conocida como Operación Lava Jato sostienen que Temer lideró una organización criminal que desvió 1.800 millones de reales (471,62 millones de dólares) en fondos, como parte de un esquema de corrupción relacionado con el complejo nuclear Angra en la costa de Río de Janeiro.

El real de Brasil cayó hasta un 1,4% tras la noticia, mientras que el índice Bovespa bajó un 2,5% ante a la probabilidad de nuevos arrestos de políticos destacados.

El ahora detenido ya había sido acusado de corrupción durante su presidencia, pero los cargos fueron bloqueados por sus aliados en el Congreso. El poder legislativo debe autorizar una investigación contra un presidente en ejercicio.

Familiares y amigos

Los investigadores también confirmaron el arresto del ex ministro de Energía y confidente de Temer, Wellington Moreira Franco, que también fue gobernador de Río de Janeiro.

La decisión fue tomada por el juez Marcelo Bretas, considerado el brazo de la Operación Lava Jato en Río de Janeiro. La prisión de Temer está basada en la delación premiada del empresario de la constructora Engevix, José Antunes, en la causa por corrupción en Eletronuclear.

“Esta detención es una demostración de fuerza de Lava Jato”, según el principal columnista del grupo Globo, Merval Pereira.

Es que el Supremo Tribunal Federal (STF, corte suprema) le recortó los poderes especiales que tenía Lava Jato en los últimos tiempos, mientras el ex juez Sérgio Moro, actual ministro de Justicia, se encuentra en una dura puja con el presidente de la Cámara de Diputados, Rodrigo Maia, que además de ser el yerno de Moreira Franco, es el principal defensor de la reforma a las jubilaciones.

La investigación “Lavado de Autos” en Brasil descubrió lo que fiscales de Estados Unidos denominaron el mayor esquema de sobornos del mundo que involucra a la petrolera Petrobras y se extiende a otros sectores y obras públicas. Más de 150 políticos y empresarios poderosos han sido acusados en relación con la investigación, que ha modificado el panorama político y empresarial del país.

Más arrestos

“Mi detención es una barbaridad”, dijo Temer, líder histórico del Movimiento de la Democracia Brasileña (MDB), mientras era llevado por la Policía Federal desde San Pablo a Río de Janeiro, en diálogo con el periodista Kennedy Alencar, de radio CBN. Alega que la orden de arresto es una prisión preventiva, es decir, en el inicio del proceso, sin que exista condena.

Temer gobernó entre 2016 y 2018. Entregó el poder el 1 de enero pasado, luego de haber sido vicepresidente de Dilma Rousseff, a la cual traicionó y se pasó a la oposición para realizarle un juicio polìtico que la destituyó del cargo.

Bretas, un magistrado famoso porque tiene estilo “duro”, similar al de Moro, consideró que Temer y Moreira eran “un riesgo para el orden público” y que por eso los detuvo, igual que al ex policia el ex policía Luis Lima, acusado de ser el testaferro de Temer, y a otras siete personas. (Télam)

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