Cartas de lectores - LA GACETA Tucumán

Cartas de lectores

23 Feb 2019

Ley penal juvenil

¿Se pueden cometer delitos graves a los 15 años, o a los 14, o los 13, o los 12 años también? ¡Y cómo no! Países más avanzados que el nuestro ya lo tienen bastante claro y con una legislación adecuada, habiendo logrado resultados positivos con el apoyo de su propio pueblo. Aquí, nuestro ministro de Justicia y Derechos Humanos declara que el nuevo proyecto de Régimen de Responsabilidad Penal Juvenil le demandó tres años de estudio y arduas discusiones legales, filosóficas, psicopedagógicas, ambientales, sociales, morales, etcétera, para llegar a la conclusión de que conviene bajar un año a la Ley actual de 16 años, para recluir al delincuente. A esto se agrega la tajante condición de que el delito cometido por el joven criminal debe ser grave, muy grave, como el que a un adulto se penaría con por lo menos con 15 años de prisión. A esta irrisoria propuesta dedicarán su muy bien pagado tiempo senadores y diputados nacionales, y sus respectivos equipos de asesores. Discusiones vanas porque parten del sofisma de que los derechos, en lo humano, deben prevalecer sobre los deberes. Filosofía marxista y condenada al fracaso, ya que adolecerá de una impoluta integridad conceptual, porque pondrán en juego los eternos intereses político-sociales de cada uno de ellos. Otros países ya lo han entendido y gozan de un mejor control del delito. Las leyes paternales hacen al atraso de una sociedad. Estas deben ser impersonales, como lo canta el proverbio latino: “lex dura, sed lex”.

Darío Albornoz

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Bomberos con bandera

Por este medio que nos brinda LA GACETA, quiero felicitar a los señores Marcelo Maza y Manuel Sosa, por la iniciativa que están llevando a cabo. Estos dos hombres de Tafí Viejo se han comprometido a retornar viejas costumbres de nuestros ancestros, cuando todas las instituciones públicas y privadas acostumbraban a estar identificadas con la Bandera Argentina. El simple hecho de tener colocada en los frentes de sus edificios la Bandera, implicaba la existencia de una institución que indicaba al transeúnte que allí funcionaba alguna oficina o centro cultural u otra entidad que existía y se identificaba con el símbolo patrio. En nombre de la Asociación de Bomberos Voluntarios de Tafí Viejo, y en mi carácter de presidente de dicha organización, quiero agradecerles la donación que nos hicieron de la Bandera y su respectiva ménsula, que nos entregaron gratuitamente el día 20 del corriente, la que ya se encuentra ubicada frente a nuestro cuartel.

Enrique Julio Ortega

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Niña violada

El caso recientemente conocido de una niña de 11 años embarazada en nuestra provincia, como consecuencia de una violación, nos retrotrae al de la niña jujeña y nos obliga al análisis de un tema tan denso que requiere un tiempo de sedimentación para abordarlo. Lamentablemente no es un caso aislado y los números son alarmantes. La Organización Mundial de la Salud (OMS) señala sobre el embarazo adolescente: en los países de ingresos bajos y medianos, los bebés de madres menores de 20 años se enfrentan a un riesgo un 50% superior de mortalidad prenatal, o de morir en las primeras semanas de vida, que los bebés de mujeres de 20 a 29 años. ¡Cuanto más joven sea la madre, mayor el riesgo! Además, los recién nacidos de madres adolescentes tienen una mayor probabilidad de registrar peso bajo al nacer, con el consiguiente riesgo de efectos a largo plazo. A) Según Datos Estadísticos e Información en Salud (DEIS) 2017, últimos datos oficiales disponibles, la República Argentina tiene una mortalidad infantil de 9,3 menores de 1 año/por 1.000 nacidos vivos. La Ciudad Autónoma de Buenos Aires (CABA) tiene 6,9 menores de 1 año/por 1.000 nacidos vivos. Las más altas se registran en Formosa 16; Corrientes 12,8; Tucumán 11,5. B) Madres menores de 15 años: CABA tiene 31 casos (0,07 %); Tucumán 137 casos (0,5%) o sea, siete veces más en Tucumán que en CABA. C) Madres de entre 15 y 19 años: CABA 5,18%; Tucumán 15,45%; o sea, tres veces más en Tucumán que en CABA. ¡Los niños que nacen deben poder sobrevivir! D) Peso al nacer: Tucumán tiene 4,5 veces más niños de menos de 500 gr, y 1,7 más de entre 500 y 900, que CABA. Esto implica que tienen menor chance de sobrevivir, especialmente los de menos de 500 gramos. Existen, además, consecuencias sociales: Estigmatización, deserción escolar, etcétera. Esta última impide a las jóvenes madres conseguir trabajo, perpetuando así el círculo vicioso de la pobreza, que el embarazo adolescente conlleva. E) Prevención primaria: Evitar la enfermedad o el daño. La niña debió recibir la educación que le permita conocer que su cuerpo no debe ser vejado por nadie, pertenezca o no a la esfera familiar, al círculo de amistades, o sea un desconocido. Se debió generar la suficiente confianza en la familia y las autoridades, para que cualquier intento de abuso sea inmediatamente denunciado. Se debió cuidar el entorno, ya que factores como el hacinamiento, el consumo excesivo de alcohol y drogas, y la violencia, aumentan la vulnerabilidad. Eso hubiera sido prevención primaria. F) Prevención secundaria: Cuando el daño está hecho, el objetivo está puesto en evitar un daño mayor. La víctima de una violación debería acceder, en las primeras 72 horas, a la posibilidad de aplicar el “Protocolo para la atención integral de víctimas de violaciones sexuales”. El mismo permitiría la anticoncepción de emergencia, siempre que la víctima lo consienta y, además, evitaría el contagio de enfermedades de transmisión sexual: VIH, Hepatitis “B”, sífilis, entre otras. Facilitar el acceso de las víctimas al protocolo es prioritario. ¡Siempre debe primar la idea de evitar un daño mayor! En nuestro país, en estas circunstancias, está permitida la Interrupción Legal del Embarazo (ILE). Solicitarlo es una decisión difícil y dolorosa, pero compete a la menor y su familia o a representantes legales y debería ser tomada en la privacidad que merece semejante drama, con la menor mediatización posible, no debiendo ser sometida a dilaciones ni influenciada por terceros, en ningún sentido. Todos conocemos el final. La niña, con un embarazo avanzado, sometida a una cesárea y el fruto de ese embarazo de escaso peso, malogrado. Del viejo aforismo latino “lo primero es no hacer daño”, atribuido a Hipócrates: Nada... ¡De los daños todos!

Nora Vázquez de Argiró

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El bastón de Urquiza

Además de las prioritarias reparaciones edilicias, quien se desempeña en la dirección del Museo Casa Histórica de la Independencia deberá atender otros aspectos, como la necesidad de exhibir un mayor número de piezas, entre ellas, el bastón -actualmente guardado- con el que el general Justo José de Urquiza juró como primer presidente constitucional de los argentinos. Esta misma opinión surge en el curso de una nota realizada a una ex directora del Museo en LA GACETA del 15/2. Me ocupé in extenso de este tema en un artículo publicado en la Revista de la Sociedad Sirio Libanesa de Tucumán N° 10 (noviembre de 2018). Dije allí que el valor simbólico del referido bastón reside en que Urquiza juró con él observar y hacer observar la carta constitucional argentina, al asumir su cargo en 1854, y en que luego lo obsequió, junto con una carta, al doctor Salustiano Zavalía, constituyente tucumano del ‘53. Señalé que no faltan razones para que sea exhibido nuevamente: fue obsequiado por el presidente Urquiza a un familiar de los propietarios de la casa donde se declaró la independencia en 1816, paso previo al dictado de la Constitución de 1819, que fue rechazada al igual que la de 1826, por lo que debió esperarse hasta la Carta Magna de 1853, en cuya sanción intervino Zavalía, el destinatario del bastón. Hoy sólo queda una fotografía de la preciada pieza en el interior de la guía de recorrido que imprimía el Museo Casa Histórica en los años ‘90, escrita por Sara Peña y Patricia Fernández Murga. Escribo estas líneas con el propósito de ver el bastón de Urquiza colocado de nuevo en alguna de sus salas, para que todos los visitantes puedan apreciar su significación.

Agustín María Wilde Quesada

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Economía

En nuestra querida Argentina  seguimos sin encontrar el rumbo para mejorar la vida de millones de indigentes analfabetos sin nada material que les permita una vida digna. Pero el remedio no necesita ninguna intervencion divina, sólo la toma de conciencia  de cumplir nuestra Constitución y las leyes, Es fácil y a la vez difícil que la tomen los actuales gobernantes por temor a perder sus cargos. No se dan cuenta que serán recordados para siempre como próceres si lo hacen. Dedicar  los fondos jubilatorios para su destino original, viviendas las millones de viviendas que faltan, su efecto multiplicador sería como una inyección de adrenalina. No continuar con las reenciones a las exportaciones, cumplir lo que dice la constitución nacional. Hacer trabajar en serio a quienes conducen nuestro Banco Central. El Poder Ejecutivo tiene los auditores externos para ello. Todo pueden hacerlo ahora. No hace falta nada más que la decisión. Si no obran con estos parámetros la historia los juzgará muy mal y allí quedarán por generaciones sus nombres..

Carmelo J. Felice

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Los dueños de la piqueta

El tiempo y la historia los juzgarán por ser los personajes más devastadores del patrimonio cultural e histórico de nuestra querida provincia de Tucumán. Son necios, porque no pudieron preservar el Parravicini. Hoy están demoliendo -foto- el ex Banco Francés (San Martín al 700),  y seguirán con el ex Banco Español (esquina San Martín y Maipú),  que son inmuebles vecinos. Luego seguirán la iglesia San Francisco y la Casa de Gobierno. y no pararán hasta llevarse puesta la Casa Histórica. ¡Basta ya! No existe autoridad competente que frene a estos “Picapiedras” que, amparados en las napas freáticas, suelos arenosos y filtraciones de la SAT, emiten resoluciones municipales que son un verdadero atropello a nuestra cultura. Y lo que es peor, autorizan a construir moles de hierro y cemento con más de 15 pisos de altura, que eran los permitidos, sin temor a que se produzca un hundimiento catastrófico. Estos viejos edificios, algunos de los cuales presentan un estado de abandono y suciedad notables, no deben derrumbarse. Habría que decirles a los dueños de la “piqueta” que ya se inventó el hierro y el cemento, que también sirven para apuntalar y conservar en pie nuestra historia.

Francisco Amable Díaz

Pedro G. Sal 1.180, San Miguel de Tucumán

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