Escasa difusión de la obra de escritores tucumanos

13 Jun 2018

Invitan a caminar por la imaginación, a construir mundos, personajes, a sumergirse en ficciones, a entretenernos, a hacernos reflexionar, a volar con las palabras. Son una expresión del alma como los músicos, los plásticos y otros trabajadores del arte. “Ser escritor es robarle vida a la muerte”, afirma el literato español Alfredo Conde. Y su connacional Francisco Umbral sostenía que “escribir es la manera más profunda de leer la vida”. Mientras el filósofo matemático y escritor francés Blaise Pascal afirmaba que “los mejores libros son aquellos cuyos lectores creen que también ellos pudieron haberlos escrito”.

En recuerdo del nacimiento de Leopoldo Lugones, se evoca hoy el Día del Escritor. Nacido en 1874 en Villa María del Río Seco (Córdoba), fue fundador de la Sociedad Argentina de Escritores y uno de los máximos referentes del movimiento modernista. Abordó la poesía, la novela y el ensayo. Entre sus obras más conocidas, figuran “La guerra gaucha”, “Lunario sentimental” y “Crepúsculos del jardín”. El escritor ofreció conferencias en nuestra ciudad en 1901 y 1915. “Y el amor de la tarde que desdora/ de tu sol el poético destello,/ es tu beldad, cual si de un sol tan bello,/ fueses la luna más hermosa que él”, dice su poema “Tucumán”, que integra sus “Odas seculares”, publicadas en 1910.

La labor del escritor no concluye con la culminación de su obra. Siempre ha tenido que superar escollos para poder publicar y luego para difundir su producción. En los últimos años se ha producido en nuestra provincia el surgimiento de una actividad literaria intensa, especialmente de poetas que se ha reflejado en publicaciones a través de editoriales locales. La Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad Nacional de Tucumán al igual que Edunt viene jugando un papel destacado en la edición de libros escritores tucumanos, en particular de aquellos que han dado prestigio a nuestras letras fuera de los límites provinciales.

Pero este movimiento entusiasta de creadores y de publicaciones, tiene su contrapartida en la escasa llegada al público. El desconocimiento que tiene una buena parte de los tucumanos de sus escritores, se debe a que en las escuelas, en los colegios, no se enseña la historia de Tucumán, así como la de su cultura. Tal vez porque, producto de nuestra educación aún enciclopedista, sigue siendo más importante lo que sucede en otras fronteras que en el propio terruño.

En alguna ocasión, señalamos que no se le puede pedir entonces a un docente o a un alumno que conozcan y lean a los autores locales, si al primero no se lo ha formado en ese sentido y, por lo tanto, no puede enseñar lo que no sabe.

Durante el reciente y exitoso “Mayo de las letras”, que sacó la literatura y a sus autores a la calle, se anunció que se reglamentaría la ley N° 7694 que creaba el Fondo Editorial del Aconquija y data de 2005, cuya misión era financiar la edición, reedición, difusión y comercialización de obras de escritores tucumanos y de la región del NOA. Sería importante si ello finalmente se concretara luego de 13 años.

Si el Estado impulsara la enseñanza obligatoria de la literatura tucumana, estaríamos dando un gran paso en valorar lo que producen los escritores locales y su obra se potenciaría porque llegaría al pueblo. Como dijimos en otras oportunidades, no se puede querer y apreciar lo que no se conoce.

En Esta Nota

Notas de opinión
Comentarios