Álvarez, de buena actuación contra Banfield, se enfoca en el torneo local

05 Feb 2018 Por Andrés Burgo

El síndrome de la “manta corta” (si te cubrís la cabeza te destapas los pies y viceversa, aplicado a la defensa y al ataque) define a la mayoría de los equipos (en verdad, algunos usan una manta muy corta, ya que no atacan ni defienden). Tal como dijo Ricardo Zielinski después del 0 a 0 descartable contra Banfield, “los equipos se arman de atrás para adelante”. Atlético se protege con una sábana que le cubre mejor la defensa que el ataque. Para compensar ese contrapeso, y que el equipo quede más cerca del arco rival, trabaja Fabio Álvarez, ya definitivamente consolidado como titular en el “Decano” versión 2018.

“Siempre trato de dar lo mejor partido a partido y sentirme importante. Después el técnico dirá quien jugará o no, pero nadie tiene el puesto asegurado. Acá hay muchos jugadores, y muchos de jerarquía, que juegan bien. Nosotros tenemos que mejorar”, dijo Álvarez el sábado, con tonada cordobesa, tras haber sido la figura de un partido en el que, a pesar de su buena actuación, elegante y productiva, Atlético no dejó de ver con binoculares el arco de Banfield.

Favio ganó la titularidad hace poco, a comienzos de noviembre. Había comenzado la temporada en el banco de suplentes, con la excepción en la Copa Argentina ante Independiente y Vélez (la noche de Santa Fe en que jugó desde el arranque e hizo un gol), pero a fuerza de agregarle frescura al equipo cuando ingresaba en el segundo tiempo (por ejemplo, en el 2-2 ante River), se convirtió en titular ante Racing, el 28 de octubre, convirtió otro gol, y ya nunca más perdió el puesto (salvo contra San Lorenzo, la tarde en que alternaron varios suplentes).

“No creo haberme ganado el puesto, pero sí me tengo confianza. Mis compañeros me hacen sentir importante, aunque debo seguir trabajando, y voy por ese camino. Tengo que mejorar en entrar en juego constantemente, ser más constante. Cuando el equipo no tiene la pelota, se hace más cuesta arriba. Pero cuando tenemos la pelota, me tengo que hacer cargo, soy uno de los encargados de crear juego de cancha para arriba”, asume el cordobés admirador de Juan Román Riquelme.

Álvarez, es cierto, no tiene mucho gol en un equipo que no tiene mucho gol (sólo Luis Rodríguez convirtió más de uno en las 14 fechas que lleva la Superliga). Desde su llegada a Atlético, anotó tres veces en 32 presencias. Pero en el engranaje ofensivo para que la pelota abastezca a Rodríguez o Ismael Blanco o Mauricio Affonso, el cordobés es una pieza sensible por la izquierda, en tándem junto a las proyecciones de Cristian Villagra. El sábado contra Banfield, lo poco que hizo Atlético nació en esa sociedad entre ambos.

“Con el ‘Kity’ nos entendemos mucho, hablamos bastante, que es lo importante adentro de la cancha, tener diálogo con un compañero. Tratamos de hacer el 2 a 1 cuando me pasa por afuera”, dice Álvarez, aunque Zielinski también le pide que juegue por el centro: “No tengo problema en jugar por afuera, pero cuando juego por afuera el técnico me pide que me cierre para jugar en la espalda del número cinco (de los rivales), y eso es lo que trato de hacer. A veces sale y a veces no”.

En zona de clasificación para la Copa Sudamericana en la Superliga (aunque hoy puede pasarlo San Martín de San Juan), Álvarez define los objetivos para el primer semestre. “La Libertadores comienza en un mes, y de acá a entonces tenemos que sacar la mayor cantidad de puntos posibles para dejar a Atlético en Primera un año más. Estamos a 12 puntos de conseguirlo, así que hay que apuntarle con todo, y después pensar en la Copa”.

Para el debut en la Libertadores falta un poco más de un mes: será el 13 de marzo, ante Libertad de Paraguay, en el Monumental. “El año pasado hicimos un buen semestre en la Copa, pero ahora queremos pasar la primera fase”. Si Álvarez sigue afinado (ya había jugado un buen segundo tiempo ante Temperley, en especial con su asistencia a David Barbona), la manta de Atlético no sólo cubrirá defensa y el ataque; también la Superliga y la Libertadores.

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