El drama de la madre de alquiler que creyó haber dado a luz gemelos: uno era suyo

"Me rompió el corazón haber llevado dentro un bebé que era mío sin saberlo", dijo luego de conocer los resultados de ADN. Se sometió entonces a un largo proceso para recuperarlo.

04 Nov 2017
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INESPERADO. Luego de meses, la madre de alquiler descubrió que uno de "gemelos" era su hijo. ARCHIVO LA GACETA / FOTO DE JUAN PABLO SÁNCHEZ NOLI

Durante nueve meses llevó dos bebés en su vientre. Cuando nacieron los "gemelos" los entregó, tal como se había definido previamente en el contrato. Lo que no sabía Jessica Allen es que, con el paso del tiempo, las diferencias físicas entre los niños harían dudar a la madre de los pequeños sobre su origen.

La estadounidense, madre ya de otros dos hijos, había aceptado ser el vientre de alquiler de un matrimonio chino que ansiaba ser padres. Luego de unos meses y considerando que eran "gemelos", se dieron cuenta que los niños no se parecían en absoluto: uno tenía la piel mucho más oscura que el otro. Es por esto que la madre biológica le envió una foto de ambos a Jessica.

"Al principio creí que la madre biológica me había mandado las fotos para mostrarme cómo crecían", contó en una entrevista a la BBC. Pero unas semanas después de las primeras fotos, recibió más imágenes. Esta vez con un mensaje. "No se parecen, ¿verdad?".

Allen le preguntó entonces si había pensado por qué eran tan diferentes. Las diferencias entre los bebés hizo saltar las alarmas.

La madre oficial también le dijo a Jessica Allen que estaba a la espera de los resultados de ADN, un requerimiento de la embajada antes de poder regresar con sus dos bebés a China. A partir de ahí comenzó una espera angustiosa.

Días más tarde, los resultados llegaron y confirmaron la posibilidad más remota: uno de los pequeños tenía ADN del padre biológico, el otro, no. "En ese momento me asusté y llamé corriendo a mi trabajadora social", le contó al programa de radio Newsday.

La madre de alquiler fue entonces quien se realizó un test de ADN. Una semana más tarde se develó la verdad: ella era la madre biológica de uno de los bebés.

Superfetación

El fenómeno es sumamente extraño pero posible. Se llama superfetación y ocurre cuando una mujer continúa ovulando después de quedarse embarazada. Se han documentado pocos casos de este tipo.

Y la condición de "madre de alquiler" de Allen hizo que su caso fuera tan doloroso como particular. "Me rompió el corazón saber que había llevado dentro un bebé que era mío sin saberlo y que otros tuvieron en sus brazos", le contó al diario británicoThe Independent.

"Inmediatamente después de sacármelos de mi barriga se los llevaron a otra habitación, no los tuve ni un minuto en brazos", le dijo a la BBC.

Y Allen tuvo además que tomar entonces una decisión: quedarse con el bebé que apenas había visto al dar a luz o darlo en adopción. "Mi marido y yo lo hablamos y decidimos que ese bebé era nuestro y lo queríamos con nosotros", contó.

Compensación

Recuperar al recién nacido, sin embargo, no fue tan fácil. El matrimonio chino fue quien firmó los certificados de nacimiento de los dos bebés y, por tanto, quienes tenían todos los derechos. "Legalmente los niños no eran míos así que no tenían por qué devolvérmelos", reconoció Allen.

Y el matrimonio Liu, que solicitó los servicios de vientre de alquiler, también quería recuperar parte de su dinero. "Me pidieron que les devolviera U$S 22.000 para compensar los gastos y la agencia que llevaba el caso sugirió dar al pequeño en adopción para poder hacer frente al pago que yo no me podía permitir", le contó la madre al New York Post.

Finalmente, con un juicio y una dura negociación de por medio Allen y su esposo Jasper se ganaron el derecho a recuperar a su bebé.

"Nos encontramos en el estacionamiento de un Sturbucks", recordó. "En cuanto la trabajadora social sacó al bebé del coche le dije: 'Dame a mi hijo'". La familia de Jessica y Jasper tiene ahora cinco miembros. El pequeño Malachi está a punto de cumplir un año.

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