Un concurso estratégico cumple 12 meses

En juego está el cargo de magistrado de la Cámara de Apelaciones en lo Penal de Instrucción

13 Feb 2014
El 21 de febrero cumplirá un año el concurso convocado para seleccionar una vocalía en la Cámara de Apelaciones en lo Penal de Instrucción. El futuro de este proceso, uno de los más delicados de la historia breve del Consejo Asesor de la Magistratura (CAM), depende de la decisión que ese órgano adopte respecto de las impugnaciones que presentaron seis candidatos.

En principio, luego de ese paso, el proceso entrará en la tercera y última etapa: la entrevista de los postulantes que reunieron 54 puntos entre la calificación de los antecedentes y de la prueba escrita (al menos la mitad del puntaje ha de provenir de la oposición). Recién entonces el CAM quedará en condiciones de confeccionar la terna de donde saldrá el reemplazante de Elva Graciela Jiménez, hermana de Edmundo Jiménez, ministro de Gobierno y Justicia (la ex jueza se acogió a la jubilación con el beneficio del 82% móvil el 1 de enero de 2013). El estrado en cuestión revisa la investigación penal preparatoria de toda la provincia.

Si la definición de las impugnaciones confirma los puntajes asignados o no modifica sustancialmente el orden de mérito provisorio elaborado por el CAM el 12 de noviembre pasado, ocho postulantes pasarán a la entrevista. Ellos son: Juan Carlos Nacul (81 puntos); Gustavo Aldo Simón Romagnoli (75,5); Enrique Pedicone (58,5); Roberto Flores (58,25); Walter E. Ojeda Ávila (56,5); Benjamín E. Núñez Arévalo (55,5); Miguel Ángel Varela (54,5) y Luis F. Morales Lezica (54). El orden de mérito provisorio indica que quedaron fuera de carrera (porque no lograron el puntaje mínimo requerido) los candidatos Wendy Adela Kassar; Guillermo José Acosta; Fernando Rodolfo Rivera; Enrique Cacici; Carlos Guido Cattáneo y Augusto José Paz Almonacid. Originalmente 19 letrados se inscribieron en este proceso de selección, pero en el ínterin renunciaron cuatro (Virginia Duffy, Mario A. Visuara, Carlos Felipe Díaz Lannes y Ernesto E. Nieva) y uno (José Hernán Ibazeta) fue descalificado por faltar a la prueba escrita.

Judicialización a la vista

La resolución de las impugnaciones es un acto de rutina, pero este concurso parece a punto de encallar desde que empezó. También de rutina es la integración del jurado que debía diseñar y corregir la prueba escrita, pero ese trámite requirió en este caso de casi cinco meses de deliberación.

El jurado (conformado por una mayoría de miembros titulares foráneos) ya habría emitido su opinión sobre las impugnaciones que presentaron los postulantes Acosta, Kassar, Pedicone, Núñez Arévalo, Ojeda Ávila y Varela (el pronunciamiento del tribunal habilita al CAM a pronunciarse). Algunas de las presentaciones presagian la judicialización. Entre ellas está la del juez Acosta, que acusó a los evaluadores de ignorar el Derecho en vigor. “Los miembros del jurado expresan desconocimiento de la ley procesal provincial, de su interpretación y de la jurisprudencia local”, dijo Acosta, que en la etapa de la oposición obtuvo sólo 16 de los 55 puntos posibles.

Comentarios