"La izquierda dogmática convirtió la doctrina liberal en una caricatura" - LA GACETA Tucumán

"La izquierda dogmática convirtió la doctrina liberal en una caricatura"

Presentamos un fragmento de la entrevista al premio Nobel de Literatura. El texto completo se publicará en LA GACETA Literaria.

21 Abr 2011 Por Daniel Dessein
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Liberalismo e izquierda: ¿por qué cree que los intelectuales suelen rechazar enérgicamente las ideas liberales?
Porque existen prejuicios muy grandes sobre las ideas liberales. Ayer me entrevistó un joven escritor que me pareció muy inteligente mientras no hablaba de liberalismo porque cuando lo hacía me decía cosas que me dejaban estupefacto. Pintaba al liberalismo como una doctrina para justificar los robos, la explotación de los pobres por los ricos, la responsable del empobrecimiento de las naciones. En fin, una visión apocalíptica sobre la libertad. Y yo le preguntaba por qué los países más avanzados de la tierra, los que tienen los más altos niveles de vida, los que han erradicado enteramente la pobreza, los que tienen una movilización social que permite a los pobres hacerse ricos y que a los ricos que no saben qué hacer con su dinero los vuelve pobres, por qué países como Suiza, como Suecia, los nórdicos, son países liberales si el liberalismo es ese horror. Su idea del liberalismo estaba vinculada a ciertas dictaduras latinoamericanas que abrieron políticas de mercado. El creía que el liberalismo era eso. Y esa es una de las grandes hazañas de la izquierda dogmática en América latina: haber convertido a la doctrina liberal, que es la que ha empujado las transformaciones más importantes en la historia de la libertad y de la democracia, en esa visión tan caricatural, tan ridícula, tan falsa de lo que es la cultura de la libertad. Y eso no ocurre solamente en Argentina sino en toda América latina. Hay unos prejuicios profundamente afincados y parece que las desgracias de la humanidad no las hubiese causado gente como Stalin, Hitler, Mao Tse Tung o Fidel Castro sino Adam Smith, Hayek, Popper, Friedman. A esa aberración hemos llegado. Y esa es una batalla que debemos ganar si queremos que algún día América latina sea un continente de libertad.

Polémica por la inauguración de la Feria del libro
“Siento mucho toda esta polémica. No la he buscado en absoluto. Pensé que esto iba a tener un carácter puramente literario. Ha tomado un contenido político pero no ha sido mi culpa. Y creo que ya es inevitable que tenga esa connotación. No creo que se pueda dividir, de una manera esquizofrénica, a un escritor entre lo que escribe, piensa, cree o ataca. Se trata de la misma persona. También me parece una gran equivocación confundir lo político y literario como si fueran inseparables. Creo que la obra literaria siempre debería abarcar un ámbito mayor que el de la pura política. La literatura que es sólo política, muchas veces deja de ser literatura y se vuelve propaganda. Y, desde luego, no es el tipo de literatura que quiero hacer. Cuando quiero defender o criticar actitudes o ideas políticas lo hago en artículos, reportajes o participando en debates. Cuando escribo una novela o una obra de teatro no pienso fundamentalmente en política, o al menos en política actual. A veces escribo sobre temas que rozan la política pero no en función de lo actual sino de algo más permanente. Creo que hay momentos y circunstancias para todo. Y no me parece que una Feria del libro sea la tribuna ideal para debates políticos. Debería servir para promover la lectura, los libros y destacar su importancia en la formación de las personas y en el funcionamiento de una sociedad libre y democrática.”

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