Hay nafta, pero el abastecimiento continúa siendo irregular

Los consumidores se adecuaron a la oferta disponible en el mercado; en algunos casos, recurrieron a transportes alternativos.

30 Diciembre 2010
El abastecimiento de combustibles líquidos mantiene su tendencia inestable. Por esto, mientras algunas estaciones de servicio trabajan normalmente, otras lo hacen por debajo de su capacidad. El cupo a las ventas sólo se aplica en algunas expendedoras y puede ser de $ 50, $ 70 o $ 100, de acuerdo al producto que se quiera cargar. En el sur de la provincia la situación es similar, y aunque se reiteran las extensas filas de vehículos, los usuarios pueden abastecerse. Sin embargo, cuando Shell estabilizó su oferta, YPF se quedó sin combustible por la constante demanda de los clientes.

En la capital tucumana pasó lo mismo y entre las 8 y las 11 de ayer la demanda de los usuarios casi vació las cisternas de varias expendedoras. "Muchos clientes llenaron sus tanques y otros decidieron duplicar la carga que realizan habitualmente", precisó la empleada de una estación de Shell. Dentro de este clima desconcertante los inconvenientes se multiplicaron. "Vivo en Lomas de Tafí. Vine a cargar la moto a las 9, pero me dijeron que el combustible llegaba al mediodía. Ahora dicen que recién llega por la tarde. Ya no tengo nafta para circular y voy a tener que dejar la moto acá, volver en colectivo y comprar combustible en bidones", comentó Sonia que padeció el desabastecimiento de una expendedora de Refinor ubicada en la intersección de las avenidas Ejército del Norte y Francisco de Aguirre.

Del mismo modo, Alfredo, que partió ayer rumbo a Brasil con toda su familia, expresó su descontento. "No conseguí la nafta que cargo siempre. Sabemos todos los problemas que hay, pero viajamos igual. Ya tenemos todo reservado. En la ruta tendremos que cargar lo que este disponible para poder llegar", dijo. El fin de semana de Año Nuevo, las salidas por las vacaciones en la primera semana de enero y el aumento de la demanda de los clientes confluyen en un embudo de preocupaciones sin respuestas concisas. "Trabajo con el auto y tuve que recorrer cuatro estaciones diferentes para conseguir combustible. Quise cargar el tanque, pero sólo venden $ 70 de nafta súper", destacó un taxista de Yerba Buena.

El panorama de la provisión de naftas no encuentra un horizonte definido y aunque las petroleras sostienen que hacen todo lo posible para resolver la situación, los inconvenientes para los consumidores continúan creciendo.

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