Portugal y España no logran alejar los fantasmas de Irlanda

Las Bolsas de Europa volvieron a desmoronarse y se generaliza el temor financiero. Los analistas apuntan al gobierno de Lisboa como el próximo que deberá solicitar asistencia al FMI y a la Unión Europea.

PARA ABAJO. El mercado alemán, el de referencia en Europa, sintió con fuerza el impacto de la crisis irlandesa. REUTERS
PARA ABAJO. El mercado alemán, el de referencia en Europa, sintió con fuerza el impacto de la crisis irlandesa. REUTERS
24 Noviembre 2010
MADRID/LISBOA.- La preocupación financiera volvió a concentrarse en España y Portugal ante el temor de que puedan seguir los pasos de Grecia e Irlanda y verse obligados a solicitar ayuda internacional, lo que a su vez continuaría presionando a la baja el euro. "España podría ser la siguiente", advertían ayer los medios, mientras que políticos portugueses de izquierdas acusaban a su gobierno de exponer al país a una intervención del Fondo Monetario Internacional (FMI). "Portugal se encuentra camino a la desgracia griega", comentó Francisco Louca en un blog de la izquierda lusa.

Oficialmente Madrid y Lisboa insisten en que sus economías son más robustas que la de Irlanda. "Las reformas económicas del Ejecutivo español han alejado al país de otros con problemas", dijo la ministra de Economía Elena Salgado, mientras el primer ministro portugués, José Sócrates, aseguró que su país resolvería sus propios problemas sin necesidad de rescate.

Sin embargo, los intentos de transmitir confianza a los analistas financieros internacionales fueron infructuosos y los mercados sufrieron fuertes caídas. El Ibex 35, el selectivo del parquet madrileño, bajó un 3,05%. Mientras, la prima de riesgo por invertir en bonos españoles a 10 años marcó en la jornada un nuevo máximo histórico: 236,1 puntos básicos al cierre de la Bolsa española. El principal índice de la Bolsa portuguesa, el PSI-20 acumuló en la jornada de ayer una caída algo más suave del un 2,18%.

Los analistas creen que el próximo país de la eurozona en necesitar asistencia financiera del FMI y de la Unión Europea podría ser Portugal, que tiene un déficit presupuestario del 9,3%, altos niveles de deuda privada y una tasa de desempleo del 10%. De hecho el Parlamento luso está elaborando un presupuesto austero a fin de reducir su déficit a un 4,6% en 2011. Pero no todo el mundo está convencido de que el gobierno en Lisboa pueda recortar el déficit tanto.

Los recortes también minarán las perspectivas de tímido crecimiento del PBI, que en 2009 se contrajo un 2,7%. El gobierno socialista de Sócrates se enfrenta además a las continuas protestas contra sus reformas económicas de corte liberal. Dos de los principales sindicatos han convocado una huelga general para hoy.

España constituye un motivo de preocupación aún mayor para la Unión Europea debido a que su dimensión económica es considerablemente mayor a la de Portugal, Grecia o Irlanda. Un colapso financiero de la cuarta mayor economía de la eurozona requeriría un rescate inmenso, y lastraría a decenas de bancos franceses y alemanes que han financiado el crecimiento en España. Y posiblemente el euro también sentiría los efectos negativos, advirtieron analistas españoles.

El verdadero reto, estiman los analistas, es transformar las estructuras económicas de España y Portugal, que continúan dependiendo excesivamente de los sectores de la construcción y de servicios. Aunque el gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero ha tratado de impulsar un nuevo modelo económico más competitivo e innovativo, los críticos aseguran que se necesitan medidas más duras. (DPA)

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