23 Noviembre 2010 Seguir en 
BUENOS AIRES.- El Banco Central de la República Argentina (BCRA) ofrecerá hoy títulos de corto plazo por $ 1.000 millones como parte de su política de regulación monetaria con la que busca sacar dinero de circulación para neutralizar la emisión y que esta no impacte en los precios minoristas.
La autoridad monetaria que preside la economista Mercedes Marcó del Pont busca equilibrar el mercado para que las emisiones de la entidad no produzcan inflación, en medio de las quejas de los consumidores por la ascendente carrera de precios que este año terminaría en el 25%, según la previsión de las consultoras privadas que revelan inflación.
Con el tipo de cambio casi estático y sin una demanda importante de divisas, el Banco Central afronta este año el desafío de absorber cerca de U$S 15.000 millones que dejará en el mercado la cosecha de soja.
El problema ocasionado por la emisión, defendida por el Gobierno, es que sea para comprar dólares de exportadores, incentivar el consumo, hacer frente a los pagos del Estado o pagar subsidios, presiona sobre los niveles de precios.
El escenario inflacionario se complica también porque ante la mayor demanda, los grandes formadores de precios tienen más margen de maniobra para aplicar remarcaciones, y eso es lo que ahora busca evitar la entidad.
Lo que hará el Banco Central este martes consiste en quitar unos $ 1.000 millones -U$S 274 millones de dólares- del mercado para descomprimir el mercado de precios de la presión que ejerce la elevada emisión monetaria que la entidad viene poniendo en práctica hace varios años.
Poco interés
La entidad monetaria realiza estas operaciones casi en forma semanal y en la última licitación, que se realizó a principios de noviembre, en el mercado consideraron que quedó de manifiesto un interés menor que el demostrado en anteriores ocasiones por parte de los bancos. En esa oportunidad, el BCRA ofertó un monto inicial de $ 1.000 millones y las propuestas alcanzaron sólo $ 1.661 millones, y mientras vencían $ 1.800 millones, se adjudicaron $ 1.405 millones .
Eso significa que la autoridad monetaria no llegó a renovar el total y terminó inyectando en el mercado cerca de $ 400 millones, es decir, a contramano de su intención, al final tuvo que emitir más dinero. Esta política del BCRA, justamente, es la que los economistas privados critican, ya que afirman que termina presionando aún más sobre los precios. (NA)
La autoridad monetaria que preside la economista Mercedes Marcó del Pont busca equilibrar el mercado para que las emisiones de la entidad no produzcan inflación, en medio de las quejas de los consumidores por la ascendente carrera de precios que este año terminaría en el 25%, según la previsión de las consultoras privadas que revelan inflación.
Con el tipo de cambio casi estático y sin una demanda importante de divisas, el Banco Central afronta este año el desafío de absorber cerca de U$S 15.000 millones que dejará en el mercado la cosecha de soja.
El problema ocasionado por la emisión, defendida por el Gobierno, es que sea para comprar dólares de exportadores, incentivar el consumo, hacer frente a los pagos del Estado o pagar subsidios, presiona sobre los niveles de precios.
El escenario inflacionario se complica también porque ante la mayor demanda, los grandes formadores de precios tienen más margen de maniobra para aplicar remarcaciones, y eso es lo que ahora busca evitar la entidad.
Lo que hará el Banco Central este martes consiste en quitar unos $ 1.000 millones -U$S 274 millones de dólares- del mercado para descomprimir el mercado de precios de la presión que ejerce la elevada emisión monetaria que la entidad viene poniendo en práctica hace varios años.
Poco interés
La entidad monetaria realiza estas operaciones casi en forma semanal y en la última licitación, que se realizó a principios de noviembre, en el mercado consideraron que quedó de manifiesto un interés menor que el demostrado en anteriores ocasiones por parte de los bancos. En esa oportunidad, el BCRA ofertó un monto inicial de $ 1.000 millones y las propuestas alcanzaron sólo $ 1.661 millones, y mientras vencían $ 1.800 millones, se adjudicaron $ 1.405 millones .
Eso significa que la autoridad monetaria no llegó a renovar el total y terminó inyectando en el mercado cerca de $ 400 millones, es decir, a contramano de su intención, al final tuvo que emitir más dinero. Esta política del BCRA, justamente, es la que los economistas privados critican, ya que afirman que termina presionando aún más sobre los precios. (NA)
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