06 Noviembre 2010 Seguir en 
WASHINGTON.- En una decisión histórica, el Fondo Monetario Internacional (FMI) aumentó ayer el poder de voto de las grandes economías emergentes y convirtió a China en la tercera voz más importante en el prestamista global.
"Este acuerdo histórico es la reforma administrativa más fundamental en los 65 años de historia del Fondo y el mayor traspaso de influencia a favor de los mercados emergentes y los países en desarrollo para reconocer su rol creciente en la economía global", afirmó ayer el director ejecutivo del FMI, Dominique Strauss-Kahn.
Bajo el acuerdo, alcanzando en primera instancia por ministros de Finanzas del Grupo de los 20 (G-20) en Corea del Sur el mes pasado, un 6% del poder de votación será transferido a países con economías emergentes "dinámicas" desde las naciones industriales.
La decisión coloca a China en tercer lugar por debajo de Estados Unidos y Japón y por encima de potencias europeas como Alemania, Francia y Gran Bretaña. También eleva a otras importantes potencias emergentes como India, Brasil y Rusia a los primeros 10 puestos de la institución. Las economías emergentes han ganado una mayor influencia en el FMI, pero la reforma anunciada el viernes es de lejos la más significativa y representa una revisión al orden económico global establecido cuando el FMI fue fundado tras la Segunda Guerra Mundial.
A fines de octubre, los ministros de Finanzas del G-20 se reunieron en la ciudad coreana de Gyeongju. En esa ciudad prepararon el temario de la cumbre que celebrarán los jefes de Estado y de gobierno en Seúl, Corea, el 11 de este mes. La decisión sobre la estructura de gobierno del FMI respondió al mandato de Pittsburgh (allí se decidió la reestructuración en 2009). "Los 10 accionistas más grandes del FMI son los que merecen ocupar los 10 primeros puestos porque son los 10 países más sistémicamente importantes de la economía mundial", dijo en ese momento Strauss-Kahn. (Reuters-Especial)
"Este acuerdo histórico es la reforma administrativa más fundamental en los 65 años de historia del Fondo y el mayor traspaso de influencia a favor de los mercados emergentes y los países en desarrollo para reconocer su rol creciente en la economía global", afirmó ayer el director ejecutivo del FMI, Dominique Strauss-Kahn.
Bajo el acuerdo, alcanzando en primera instancia por ministros de Finanzas del Grupo de los 20 (G-20) en Corea del Sur el mes pasado, un 6% del poder de votación será transferido a países con economías emergentes "dinámicas" desde las naciones industriales.
La decisión coloca a China en tercer lugar por debajo de Estados Unidos y Japón y por encima de potencias europeas como Alemania, Francia y Gran Bretaña. También eleva a otras importantes potencias emergentes como India, Brasil y Rusia a los primeros 10 puestos de la institución. Las economías emergentes han ganado una mayor influencia en el FMI, pero la reforma anunciada el viernes es de lejos la más significativa y representa una revisión al orden económico global establecido cuando el FMI fue fundado tras la Segunda Guerra Mundial.
A fines de octubre, los ministros de Finanzas del G-20 se reunieron en la ciudad coreana de Gyeongju. En esa ciudad prepararon el temario de la cumbre que celebrarán los jefes de Estado y de gobierno en Seúl, Corea, el 11 de este mes. La decisión sobre la estructura de gobierno del FMI respondió al mandato de Pittsburgh (allí se decidió la reestructuración en 2009). "Los 10 accionistas más grandes del FMI son los que merecen ocupar los 10 primeros puestos porque son los 10 países más sistémicamente importantes de la economía mundial", dijo en ese momento Strauss-Kahn. (Reuters-Especial)







