03 Noviembre 2010 Seguir en 
WASHINGTON.- La Reserva Federal de Estados Unidos (FED) inició ayer un encuentro de dos días que se espera concluya con la decisión de inyectar miles de millones de dólares en la economía para dar un impulso adicional a la tambaleante recuperación. Las autoridades del país se encuentran descontentas con el desempeño de su economía. Con una tasa de desocupación estancada en el 9,6% y la inflación subyacente avanzando a su tasa más lenta desde la década de 1960, algunos temen la posibilidad de una deflación. Sin embargo, esperan que las compras de bonos del Tesoro puedan reducir aún más los costos de endeudamiento y motivar un alza en el gasto. Pese a esto, muchos economistas, e incluso algunos funcionarios de la FED, advierten que el impacto podría ser mínimo. "Cuando se tienen tasas de interés tan bajas como lo están ahora, no se puede bajar mucho más, por lo que no veo un resultado apabullante de esta medida", dijo el ex presidente de la Reserva Federal, Paul Volcker. (NA)







