16 Octubre 2010 Seguir en 
Las materias primas siguen su rally alcista y el dólar se debate en uno de sus peores ajustes a la baja y hasta el renminbi (yuan) de los chinos le da batalla. En las bolsas se cree que de aquí a 10 años el consumo mundial necesitará 45 millones de nuevas hectáreas cultivadas y la FAO cree que en 40 años deberá subir un 50% la producción de cereales y duplicar la de carne. El campo argentino mantendrá su rumbo porque los gobernantes pasan, pero los cultivos tienen sus raíces unidas y enterradas al suelo.
Los commodities que habían subido de precio en 2009 corrigieron en la mitad de 2010 y acompañaron la caída del mercado de papeles. Pero en el segundo semestre se recuperan con firmeza las óptimas perspectivas para el trigo, el maíz, la soja, el girasol, la hacienda, los lácteos, la caña de azúcar y el limón. Todos van a seguir tolerando y sosteniendo a las retenciones.
Consecuencias en EEUU
En el mundo también se benefició el área agrícola de los Estados Unidos, cuyos ingresos crecen un 24% este año y este sector sale de la recesión antes que el resto.
El alerta se encendió. Las naciones centrales no deben aplicar políticas monetarias peligrosas.
El déficit comercial se disparó en Estados Unidos y a los alimentos y a los activos tangibles hay que pagarlos. Las materias primas se fijan en dólares -hasta ahora-, pero, como sucedió en el pasado, un nuevo medio de pago puede convertirse en la unidad para valuar importaciones y exportaciones para los inversores.
Los commodities que habían subido de precio en 2009 corrigieron en la mitad de 2010 y acompañaron la caída del mercado de papeles. Pero en el segundo semestre se recuperan con firmeza las óptimas perspectivas para el trigo, el maíz, la soja, el girasol, la hacienda, los lácteos, la caña de azúcar y el limón. Todos van a seguir tolerando y sosteniendo a las retenciones.
Consecuencias en EEUU
En el mundo también se benefició el área agrícola de los Estados Unidos, cuyos ingresos crecen un 24% este año y este sector sale de la recesión antes que el resto.
El alerta se encendió. Las naciones centrales no deben aplicar políticas monetarias peligrosas.
El déficit comercial se disparó en Estados Unidos y a los alimentos y a los activos tangibles hay que pagarlos. Las materias primas se fijan en dólares -hasta ahora-, pero, como sucedió en el pasado, un nuevo medio de pago puede convertirse en la unidad para valuar importaciones y exportaciones para los inversores.







