21 Septiembre 2010 Seguir en 
WASHINGTON.- El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, defendió ayer sus políticas económicas, pero dijo que los tiempos aún eran duros para muchos estadounidenses, justo después de declararse oficialmente terminada la peor recesión en el país desde la Gran Depresión de 1930. "Incluso cuando los economistas podrían decir que la recesión finalizó oficialmente el año pasado, obviamente para las millones de personas que siguen desempleadas es aún muy real", dijo Obama.
Los demócratas de Obama corren el riesgo de ser castigados en las elecciones del Congreso en noviembre por votantes preocupados por el desempleo estadounidense, persistentemente cerca del 10%, y por el aún frágil estado de la economía. Incluso sus propios partidarios están frustrados, y la primera pregunta para el presidente fue de una mujer que dijo estar cansada de defender sus políticas.
"Mi objetivo aquí no es tratar de convencerla de que todo está donde debe estar, porque no lo está. Por eso me postulé a presidente. Pero lo que digo es que nos estamos moviendo en la dirección correcta", dijo Obama.
La Oficina Nacional de Investigaciones Económicas (NBER por sus siglas en inglés), que determina los cambios en los ciclos económicos en Estados Unidos, dijo que la más larga recesión desde la Gran Depresión terminó en junio de 2009. Pero el ritmo de la recuperación permaneció muy por debajo del nivel que se necesita para reemplazar rápidamente los millones de empleos perdidos en la recesión, y recientes indicadores económicos señalan que el crecimiento se ha desacelerado nuevamente en el último par de meses. "Algo que tomó 10 años para crearse va a tomar cierto tiempo en resolverse", aseguró Obama. Los republicanos esperan sacar partido del incierto panorama económico en las elecciones de medio término del 2 de noviembre, con los sondeos sugiriendo que bien podrían quedarse con la mayoría en la Cámara de Representantes y luchar por el Senado. En las elecciones legislativas se disputarán los 435 escaños de la Cámara de Representantes y 37 de los 100 asientos del Senado.
Obama luchó para impulsar el crecimiento a través de un paquete de estímulo de emergencia de U$S 814.000 millones en febrero de 2009. Pero medidas adicionales de política fiscal para aumentar la contratación han sido bloqueadas por los legisladores republicanos. (Reuter)
Los demócratas de Obama corren el riesgo de ser castigados en las elecciones del Congreso en noviembre por votantes preocupados por el desempleo estadounidense, persistentemente cerca del 10%, y por el aún frágil estado de la economía. Incluso sus propios partidarios están frustrados, y la primera pregunta para el presidente fue de una mujer que dijo estar cansada de defender sus políticas.
"Mi objetivo aquí no es tratar de convencerla de que todo está donde debe estar, porque no lo está. Por eso me postulé a presidente. Pero lo que digo es que nos estamos moviendo en la dirección correcta", dijo Obama.
La Oficina Nacional de Investigaciones Económicas (NBER por sus siglas en inglés), que determina los cambios en los ciclos económicos en Estados Unidos, dijo que la más larga recesión desde la Gran Depresión terminó en junio de 2009. Pero el ritmo de la recuperación permaneció muy por debajo del nivel que se necesita para reemplazar rápidamente los millones de empleos perdidos en la recesión, y recientes indicadores económicos señalan que el crecimiento se ha desacelerado nuevamente en el último par de meses. "Algo que tomó 10 años para crearse va a tomar cierto tiempo en resolverse", aseguró Obama. Los republicanos esperan sacar partido del incierto panorama económico en las elecciones de medio término del 2 de noviembre, con los sondeos sugiriendo que bien podrían quedarse con la mayoría en la Cámara de Representantes y luchar por el Senado. En las elecciones legislativas se disputarán los 435 escaños de la Cámara de Representantes y 37 de los 100 asientos del Senado.
Obama luchó para impulsar el crecimiento a través de un paquete de estímulo de emergencia de U$S 814.000 millones en febrero de 2009. Pero medidas adicionales de política fiscal para aumentar la contratación han sido bloqueadas por los legisladores republicanos. (Reuter)








