18 Septiembre 2010 Seguir en 
La informalidad laboral está bajando en Tucumán, desde la perspectiva de los datos difundidos ayer por el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec). No obstante, cuatro de cada 10 asalariados que residen en el aglomerado urbano del Gran Tucumán-Tafí Viejo no fueron registrados por sus empleadores. En el segundo trimestre del año, el trabajo no registrado bajó del 47,2% al 43,5% respecto de igual período de 2009, de acuerdo con las cifras oficiales.
De los 247.950 asalariados que viven en el principal aglomerado urbano de la provincia, unos 107.800 no gozan de la cobertura de una obra social ni se le hacen aportes para su futura jubilación. En el mismo período, en Tucumán el desempleo fue del 5,2%, con tan sólo 19.000 desocupados, según el Indec. El Gobierno reconoció que el Plan "Argentina Trabaja" contribuyó a reducir el índice.
Más de 4,3 millones de trabajadores no estaban registrados formalmente en el país al cierre del segundo trimestre, lo cual representa un retroceso en la calidad del empleo respecto a un año atrás, consigna un cable de la agencia DyN. La tasa de empleo informal subió a 36,5%, 0,3 puntos por encima del 36,2% que se había registrado en el segundo trimestre de 2009. Este deterioro de la calidad laboral se produjo durante un período en el que el Gobierno lanzó un plan de facilidades para inducir a los empleadores a inscribir legalmente a sus trabajadores. Por caso, los empleadores que regularizan hasta 10 trabajadores se beneficiaban con la anulación de la deuda tanto de capital como intereses, multas, infracciones y cualquier otra sanción por parte del Estado. La peor situación laboral se aprecia en el norte del país, con un pico en el NOA donde el 42,9% de los trabajadores está en negro. La mejor situación se observa en la Patagonia (22,2%).
¿Por qué es mayor la informalidad en el norte que en el centro del país? Si bien los costos laborales son los mismos en Tucumán que en Buenos Aires, en este último distrito la productividad de la fuerza laboral es mayor y, por ende, hay más posibilidades de formalizar empleados, dice a LA GACETA el economista del Instituto de Desarrollo Social Argentino (Idesa), Jorge Colina. "Por eso las pequeñas empresas suelen apelar a la informalidad", reconoce.
Colina cree que para romper ese esquema, es necesario flexibilizar las regulaciones laborales e impositivas, de tal modo que se adecuen a la realidad de la región. "Cada vez más se hace necesario descentralizar la negociación colectiva y buscar sistemas impositivos diferenciales para el interior", destaca.
De los 247.950 asalariados que viven en el principal aglomerado urbano de la provincia, unos 107.800 no gozan de la cobertura de una obra social ni se le hacen aportes para su futura jubilación. En el mismo período, en Tucumán el desempleo fue del 5,2%, con tan sólo 19.000 desocupados, según el Indec. El Gobierno reconoció que el Plan "Argentina Trabaja" contribuyó a reducir el índice.
Más de 4,3 millones de trabajadores no estaban registrados formalmente en el país al cierre del segundo trimestre, lo cual representa un retroceso en la calidad del empleo respecto a un año atrás, consigna un cable de la agencia DyN. La tasa de empleo informal subió a 36,5%, 0,3 puntos por encima del 36,2% que se había registrado en el segundo trimestre de 2009. Este deterioro de la calidad laboral se produjo durante un período en el que el Gobierno lanzó un plan de facilidades para inducir a los empleadores a inscribir legalmente a sus trabajadores. Por caso, los empleadores que regularizan hasta 10 trabajadores se beneficiaban con la anulación de la deuda tanto de capital como intereses, multas, infracciones y cualquier otra sanción por parte del Estado. La peor situación laboral se aprecia en el norte del país, con un pico en el NOA donde el 42,9% de los trabajadores está en negro. La mejor situación se observa en la Patagonia (22,2%).
¿Por qué es mayor la informalidad en el norte que en el centro del país? Si bien los costos laborales son los mismos en Tucumán que en Buenos Aires, en este último distrito la productividad de la fuerza laboral es mayor y, por ende, hay más posibilidades de formalizar empleados, dice a LA GACETA el economista del Instituto de Desarrollo Social Argentino (Idesa), Jorge Colina. "Por eso las pequeñas empresas suelen apelar a la informalidad", reconoce.
Colina cree que para romper ese esquema, es necesario flexibilizar las regulaciones laborales e impositivas, de tal modo que se adecuen a la realidad de la región. "Cada vez más se hace necesario descentralizar la negociación colectiva y buscar sistemas impositivos diferenciales para el interior", destaca.







