15 Septiembre 2010 Seguir en 
La críticas llueven desde distintos sectores: desde el más ignoto contribuyente hasta el más encumbrado empresario. Tras la última moratoria, la Dirección General de Rentas profundizó los operativos de fiscalización, con el fin de combatir la evasión y ampliar la base impositiva con actividades que, hasta ahora, no tributan. La más notoria fue la de hace algunas semanas, cuando los inspectores del organismo pidieron facturas a los clientes de un albergue transitorio. La situación ha llegado hasta el despacho del gobernador, José Alperovich, quien convocó al director de Rentas, Pablo Clavarino, para que le explique las medidas que adoptó. Ayer fue otra reunión en la que el mandatario le preguntó qué sucede con los contratos de maquila, ante la queja generalizada del sector industrial azucarero.
"El director de Rentas podrá no resultarle del todo simpático a los que lo critican, pero está cumpliendo con lo que dice la ley. No hay excesos". La defensa del accionar del funcionario llegó de boca del ministro de Economía, Jorge Jiménez.
El titular de Hacienda agregó que es falsa la percepción que tiene el 39% de los ejecutivos del sector público, privado y de las ONG sondeados por la Fundación del Tucumán acerca de que en la provincia la presión fiscal es excesivamente elevada. "Eso no es verdad, lo que sí existe es un mayor control en el pago de los impuestos", puntualizó Jiménez. Acotó que para hablar de una mayor presión fiscal, el Gobierno debería haber incrementado los impuestos. "Eso no sucedió y sólo exigimos que se paguen los tributos como nunca antes se lo hizo, pero no se puede hablar de voracidad fiscal", expresó a LA GACETA.
La maquila
Tras la defensa a su labor, por parte del ministro de Economía, Clavarino afirmó a nuestro diario que la Dirección General de Rentas está controlando todas las actividades económicas en un marco de igualdad. "Estas fiscalizaciones las venimos desarrollando en los siete años de gestión que llevamos y, por eso digo, que estamos haciendo las mismas cosas de siempre", afirmó. "Mi función es controlar el pago de los impuestos y acá no hay más presión fiscal, sino control impositivo", acotó.
Respecto de la preocupación de los industriales azucareros por "la discrecionalidad" de Rentas en el manejo de la política hacia el sector, particularmente por los contratos de maquila, Clavarino explicó que los inspectores del organismo sólo requieren que se exhiban los contratos, con el fin de verificar la capacidad contributiva de las personas que lo firman.
"La maquila está exenta de Sellos, pero la ley que la regula dice claramente que tiene que estar registrado. Si no lo está, no hay maquila y debería tributar como si fuera una compraventa", puntualizó. El titular de Rentas sostuvo que se trata de un procedimiento que se efectúa regularmente en una actividad que es el motor de la economía tucumana. "Cuál es el problema que existe si es que está registrado. Si tiene el contrato de maquila, tiene la prueba. Y si no lo tiene debe pagar Ingresos Brutos como compraventa", insistió.
"El director de Rentas podrá no resultarle del todo simpático a los que lo critican, pero está cumpliendo con lo que dice la ley. No hay excesos". La defensa del accionar del funcionario llegó de boca del ministro de Economía, Jorge Jiménez.
El titular de Hacienda agregó que es falsa la percepción que tiene el 39% de los ejecutivos del sector público, privado y de las ONG sondeados por la Fundación del Tucumán acerca de que en la provincia la presión fiscal es excesivamente elevada. "Eso no es verdad, lo que sí existe es un mayor control en el pago de los impuestos", puntualizó Jiménez. Acotó que para hablar de una mayor presión fiscal, el Gobierno debería haber incrementado los impuestos. "Eso no sucedió y sólo exigimos que se paguen los tributos como nunca antes se lo hizo, pero no se puede hablar de voracidad fiscal", expresó a LA GACETA.
La maquila
Tras la defensa a su labor, por parte del ministro de Economía, Clavarino afirmó a nuestro diario que la Dirección General de Rentas está controlando todas las actividades económicas en un marco de igualdad. "Estas fiscalizaciones las venimos desarrollando en los siete años de gestión que llevamos y, por eso digo, que estamos haciendo las mismas cosas de siempre", afirmó. "Mi función es controlar el pago de los impuestos y acá no hay más presión fiscal, sino control impositivo", acotó.
Respecto de la preocupación de los industriales azucareros por "la discrecionalidad" de Rentas en el manejo de la política hacia el sector, particularmente por los contratos de maquila, Clavarino explicó que los inspectores del organismo sólo requieren que se exhiban los contratos, con el fin de verificar la capacidad contributiva de las personas que lo firman.
"La maquila está exenta de Sellos, pero la ley que la regula dice claramente que tiene que estar registrado. Si no lo está, no hay maquila y debería tributar como si fuera una compraventa", puntualizó. El titular de Rentas sostuvo que se trata de un procedimiento que se efectúa regularmente en una actividad que es el motor de la economía tucumana. "Cuál es el problema que existe si es que está registrado. Si tiene el contrato de maquila, tiene la prueba. Y si no lo tiene debe pagar Ingresos Brutos como compraventa", insistió.
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