La conducción del Indec defiende sus mediciones
Ana María Edwin y Norberto Itzcovich, la uno y el dos del organismo estadístico, afirmaron a LA GACETA que el Indice de Precios al Consumidor que elabora la institución es "impecablemente operativo y operativizado" según las normas y las pautas internacionales. Acotaron que el instituto ganó prestigio en el mundo, más allá de los ataques políticos.
28 Agosto 2010 Seguir en 
No sienten que están en el ojo de la tormenta. Ni que las estadísticas sean una cuestión de fe religiosa, en las que hay que creer ciegamente, sino que deben ser interpretadas. Ana María Edwin y Norberto Itzcovich, la número uno y el número dos del Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec) defienden a ultranza las mediciones del organismo, cuestionados por distintos sectores. Esta es parte de la entrevista que ambos concedieron ayer a LA GACETA, antes de disertar sobre el Censo 2010 en la sede del Partido Justicialista.
- Siempre está la disparidad entre los que dicen los privados y lo que dice el Indec. ¿Por qué?
-Itzcovich: Si bien es cierto que últimamente han tomado una relevancia mayor que en otros tiempos, las discusiones siempre se dieron, y respecto de la inflación, aclaro una vez más: lo que nosotros medimos un Indice de Precios al Consumidor, el IPC, en el Gran Buenos Aires. Eso es distinto de la inflación y de un índice del costo de vida, y también es distinto de lo que comúnmente se llama el changuito del supermercado. En el IPC tenemos nuestra metodología publicada. Con 50 encuestadores que todos los días salen y van a la verdulería, no sólo a los súper. Esa capacidad operativa que tenemos en el Indec, como productores oficiales de estadísticas, no la tiene ninguna consultora privada, y de hecho ninguna consultora explica cómo hace sus mediciones. Y peor aún: las consultoras corrigen sus predicciones, por ejemplo, en el Producto Bruto Interno (PBI). A fines del año pasado decían que el PBI iba a crecer un 1%, después un 4%, después un 7%. ¿Qué seriedad tienen? Nosotros sabemos cómo hacemos las cosas. Las hacemos de acuerdo con los parámetros internacionales, porque en estadística no es que uno está inventando metodología. Ahora, los privados nunca dicen cómo hacen las cosas.
- ¿Exigen un sinceramiento de parte de los privados?
-Itzcovich: No nos interesa. Nosotros somos absolutamente transparentes con las metodologías y con los datos. Lo que hagan los privados, lo hacen los privados. Es al revés: a veces, otros toman como parámetros las estimaciones privadas. Entonces, si nosotros nos acercamos a lo que dicen los privados estamos bien, y si nos alejamos estamos mal, como si los privados fueran la verdad.
- ¿El Indec conserva hoy el prestigio que supo tener en el mundo?
-Itzcovich: En las reuniones en las que se juntan no más de 20 países (por ejemplo, Francia, Japón, China, Rusia, Italia, Canadá o Gran Bretaña), a uno de los pocos institutos de estadísticas de países que invitan es al Indec. No hablo de la participación en la comisión de estadísticas de Naciones Unidas, donde están los 200 países representados. Pero en la mesa chica de la estadística mundial, el Indec en los últimos años ha sido invitado, no sólo por su prestigio, que lo mantiene y que lo ha aumentado, sino por el de nuestra directora (Edwin), que tiene una trayectoria de más de 30 años en el Indec y un reconocimiento internacional como no mucha gente tiene.
- Hoy, el secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno, ¿tiene algún rol particular en el organismo, alguna intervención, algún papel o función?
-Itzcovich: No, no tiene absolutamente ninguna. Nosotros somos un organismo técnico, con independencia técnica. Nos manejamos, como son públicas nuestras metodologías, de acuerdo con los parámetros internacionales.
-Edwin: Nuestra dependencia es del Ministerio de Economía de la Nación. Moreno es otro de los secretarios del Ministerio de Economía, pero el Indec, orgánicamente, depende de Economía.
- Usted dijo que el Indec tiene mala prensa y por eso es que tiene este desprestigio desde fines de 2007. ¿Qué sienten cuando aparecen cuestionamientos de técnicos del organismo y cuando notan que la gente no cree?
-Edwin: Hay una intencionalidad muy fuerte confundir la inflación con un índice de precios y de inducir a que el IPC es el costo de vida de los argentinos, lo cual es una falacia. Bueno, así son las sociedades democráticas. También hay que decir que hay gente del Indec, que lleva adelante estas políticas mediáticas, que son absolutamente minoritarias. En una dotación de 1.700 personas tenemos 35 personas que, con contactos políticos externos, llevan adelante este tipo de acciones.
- En Tucumán hace casi dos años se ha dejado de difundir el IPC Nacional...
-Itzcovich: Es que lo que había no era un IPCNacional. Lo único que tenía de nacional era el título. Porque era una mala, muy mala agregación metodológica.
-Edwin: Suscribimos que haya un IPC de nivel nacional. Pero, ¿qué implica esto? Sucede en Estados Unidos, en México, en Francia, en España, significa que la representatividad del índice es para la Nación, no para cada uno de los aglomerados urbanos de la Nación. Con eso suscribimos absolutamente con dar asistencia técnica a las provincias para que tengan IPC de representatividad provincial.
- ¿Ustedes le dicen a la sociedad que crea en el Indec?
-Edwin: No pasa por lo religioso.
-Itzcovich: Es una cuestión metodológica. Lo que nosotros hacemos es explicar las veces que sea necesario y por los medios que sea necesario qué es lo que hacemos nosotros. Entonces, la gente podrá decir: "lo que ustedes hacen está bien". O no. Pero lo que hacemos está clarísimos. Y además es impecable de acuerdo con las normas y pautas internacionales. El IPC que hace el Indec está impecablemente operativo y operativizado.
- Siempre está la disparidad entre los que dicen los privados y lo que dice el Indec. ¿Por qué?
-Itzcovich: Si bien es cierto que últimamente han tomado una relevancia mayor que en otros tiempos, las discusiones siempre se dieron, y respecto de la inflación, aclaro una vez más: lo que nosotros medimos un Indice de Precios al Consumidor, el IPC, en el Gran Buenos Aires. Eso es distinto de la inflación y de un índice del costo de vida, y también es distinto de lo que comúnmente se llama el changuito del supermercado. En el IPC tenemos nuestra metodología publicada. Con 50 encuestadores que todos los días salen y van a la verdulería, no sólo a los súper. Esa capacidad operativa que tenemos en el Indec, como productores oficiales de estadísticas, no la tiene ninguna consultora privada, y de hecho ninguna consultora explica cómo hace sus mediciones. Y peor aún: las consultoras corrigen sus predicciones, por ejemplo, en el Producto Bruto Interno (PBI). A fines del año pasado decían que el PBI iba a crecer un 1%, después un 4%, después un 7%. ¿Qué seriedad tienen? Nosotros sabemos cómo hacemos las cosas. Las hacemos de acuerdo con los parámetros internacionales, porque en estadística no es que uno está inventando metodología. Ahora, los privados nunca dicen cómo hacen las cosas.
- ¿Exigen un sinceramiento de parte de los privados?
-Itzcovich: No nos interesa. Nosotros somos absolutamente transparentes con las metodologías y con los datos. Lo que hagan los privados, lo hacen los privados. Es al revés: a veces, otros toman como parámetros las estimaciones privadas. Entonces, si nosotros nos acercamos a lo que dicen los privados estamos bien, y si nos alejamos estamos mal, como si los privados fueran la verdad.
- ¿El Indec conserva hoy el prestigio que supo tener en el mundo?
-Itzcovich: En las reuniones en las que se juntan no más de 20 países (por ejemplo, Francia, Japón, China, Rusia, Italia, Canadá o Gran Bretaña), a uno de los pocos institutos de estadísticas de países que invitan es al Indec. No hablo de la participación en la comisión de estadísticas de Naciones Unidas, donde están los 200 países representados. Pero en la mesa chica de la estadística mundial, el Indec en los últimos años ha sido invitado, no sólo por su prestigio, que lo mantiene y que lo ha aumentado, sino por el de nuestra directora (Edwin), que tiene una trayectoria de más de 30 años en el Indec y un reconocimiento internacional como no mucha gente tiene.
- Hoy, el secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno, ¿tiene algún rol particular en el organismo, alguna intervención, algún papel o función?
-Itzcovich: No, no tiene absolutamente ninguna. Nosotros somos un organismo técnico, con independencia técnica. Nos manejamos, como son públicas nuestras metodologías, de acuerdo con los parámetros internacionales.
-Edwin: Nuestra dependencia es del Ministerio de Economía de la Nación. Moreno es otro de los secretarios del Ministerio de Economía, pero el Indec, orgánicamente, depende de Economía.
- Usted dijo que el Indec tiene mala prensa y por eso es que tiene este desprestigio desde fines de 2007. ¿Qué sienten cuando aparecen cuestionamientos de técnicos del organismo y cuando notan que la gente no cree?
-Edwin: Hay una intencionalidad muy fuerte confundir la inflación con un índice de precios y de inducir a que el IPC es el costo de vida de los argentinos, lo cual es una falacia. Bueno, así son las sociedades democráticas. También hay que decir que hay gente del Indec, que lleva adelante estas políticas mediáticas, que son absolutamente minoritarias. En una dotación de 1.700 personas tenemos 35 personas que, con contactos políticos externos, llevan adelante este tipo de acciones.
- En Tucumán hace casi dos años se ha dejado de difundir el IPC Nacional...
-Itzcovich: Es que lo que había no era un IPCNacional. Lo único que tenía de nacional era el título. Porque era una mala, muy mala agregación metodológica.
-Edwin: Suscribimos que haya un IPC de nivel nacional. Pero, ¿qué implica esto? Sucede en Estados Unidos, en México, en Francia, en España, significa que la representatividad del índice es para la Nación, no para cada uno de los aglomerados urbanos de la Nación. Con eso suscribimos absolutamente con dar asistencia técnica a las provincias para que tengan IPC de representatividad provincial.
- ¿Ustedes le dicen a la sociedad que crea en el Indec?
-Edwin: No pasa por lo religioso.
-Itzcovich: Es una cuestión metodológica. Lo que nosotros hacemos es explicar las veces que sea necesario y por los medios que sea necesario qué es lo que hacemos nosotros. Entonces, la gente podrá decir: "lo que ustedes hacen está bien". O no. Pero lo que hacemos está clarísimos. Y además es impecable de acuerdo con las normas y pautas internacionales. El IPC que hace el Indec está impecablemente operativo y operativizado.








