"La Argentina está incubando una bomba de tiempo en el sistema previsional"
El diputado de Proyecto Sur afirmó que la Cámara baja corregirá el proyecto de saneamiento del Indec y que se buscará poner en marcha una comisión bicameral, que designe un interventor y que desaloje a la conducción actual. Dijo que no es momento de bajar las retenciones, aunque sostuvo que apoyará una segmentación del impuesto para los agricultores más débiles.
29 Agosto 2010 Seguir en 
Asegura que los argumentos del Gobierno nacional para rechazar el otorgamiento del 82% móvil constituyen un disparate. Afirma que el proyecto de reorganización del Indec que aprobó el Senado es débil y que tiende a blanquear la actual intervención en vez de resolver el problema. Y sostiene que, hoy por hoy, no hay ninguna razón para reducir las retenciones a las exportaciones de granos. El diputado nacional de Proyecto Sur Claudio Lozano dialogó con LA GACETA sobre los principales temas de la coyuntura política económica.
- ¿Hay plata para pagar el 82% móvil a los jubilados?
- Las argumentaciones de la Presidenta (Cristina Fernández) o del ministro (Amado Boudou) o del ex presidente (Néstor Kirchner), respecto de que caemos en default o de que nos viene la noche sólo porque una gran mayoría de los jubilados pasarían a ganar poco más de $ 1.400 francamente son un disparate. Disponer de los fondos para poner en marcha el financiamiento para llevar el haber mínimo al 82% del salario sobre la base de los fallos que la Corte ha emitido en los últimos años es absolutamente factible. Supone un financiamiento de $ 20.000 millones al momento actual y de $ 30.000 millones en enero del año próximo. Una medida que se debería tomar es la restitución de las contribuciones patronales a los valores que regían en 1993, cuando (el ministro de Economía Domingo) Cavallo las redujo a la mitad, argumentando que estábamos en la convertibilidad, que había que rebajar costos de las empresas y, además, que esto iba a producir el blanqueo laboral y reducir las tasas de desempleo. La verdad es que la convertibilidad ha desaparecido y el efecto de haber reducido las contribuciones nada tuvo que ver con sanear el mundo laboral. La tasa de empleo en negro es hoy superior a la de ese momento. Como nada de lo argumentado tuvo valor, volver a las contribuciones de entonces supone recuperar $ 21.000 millones de financiamiento genuino del sistema previsional. A esto hay que agregarle que hay excedentes en la Anses para 2010, de $ 14.000 millones. Es decir, tanto el financiamiento para hoy como para el año próximo es absolutamente factible.
- Es decir que sobraría el dinero. Pero, ¿qué consecuencias provocaría, una vez descartados los argumentos del Gobierno?
- Acá no hay ni que comprar las mentiras oficiales ni las chantadas de cierta parte de la oposición, que es, en general, conservadora, que, en todo caso, pide sin decir cómo. Nuestro dictamen, del Movimiento Proyecto Sur, en lo relativo a la discusión del 82% móvil incluye específicamente cómo debe financiarse. Ahora, más allá de lo que hoy puede hacerse, que es lo que estamos discutiendo, tratando de resolver la brecha entre un jubilado, que gana $ 890, para una canasta mínima de necesidades que no baja en valor de los $ 2.000, es obvio que hay un problema de sustentabilidad futura del sistema previsional. Aunque no se otorgue el 82% del haber mínimo, este sistema, tal cual está planteado, hoy es inviable. La Argentina está incubando una bomba de tiempo en el sistema previsional, que se puede identificar con un dato: hoy en el país hay 16,9 millones de personas, la población económicamente activa (PEA), los que están en edad de trabajar, de los cuales 8,2 millones son los que aportan. Es decir que el 52% de la PEA no aporta al sistema previsional. Con lo cual va a tener serios problemas para jubilarse en el futuro, o directamente no va a poder hacerlo. En este sentido, el sistema es inviable, y hay que dar un debate sobre cómo reformar el sistema previsional. No hay nada que obstaculice que el Gobierno nacional envíe una propuesta de reforma previsional o que se habiliten los proyectos que existen en el parlamento para discutirlo, entre ellos el nuestro.
- ¿El Congreso podrá aprobar una solución eficaz para el Indec? ¿Qué pasó con lo sancionado por el Senado?
- El proyecto del Senado es débil, defectuoso, y hubiera sido mejor si no hubiese salido. Demoró toda la solución que veníamos construyendo en Diputados y está servido en bandeja para, si se aprobara así, permitirle al señor Guillermo Moreno (secretario de Comercio Interior) que sea él el que conduzca la creación del nuevo Indec. Es un proyecto que tiende a blanquear la actual intervención en vez de resolver el problema. Nosotros venimos señalando que más allá de la creación de un nuevo organismo en el Indec, lo que hay que poner en marcha la normalización del organismo que hoy existe. Normalizar significa poner en marcha una comisión bicameral, que designe un interventor y que desaloje a la intervención actual y a los actuales responsables del Indec, que ocupan cargos jerárquicos y son cómplices del proceso de manipulación de las estadísticas públicas. Lo que debe hacer esta intervención también es desalojar a todos aquellos que han ingresado en los últimos años y que tienen la tarea de amedrentar y de hostigar a los trabajadores. Concretamente, grupos de choque, que no tienen calificación alguna para participar de un organismo dedicado a las estadísticas públicas y que hoy están contratados en la planta de personal del Indec. Junto a eso hay que reubicar a quienes han sido desplazados de sus cargos de responsables, reconstituir los equipos históricos y reincorporar a quienes han sido despedidos y a los que se fueron como consecuencia del hostigamiento que recibían. Entonces, volver a medir bajo los criterios del año anterior a la intervención (2007). Sólo así podremos discutir qué nuevo Indec hacemos. En Diputados hay un acuerdo importante para realizar esta modificación. Ojalá el Senado lo entienda y lo apruebe como lo planteamos.
- ¿Van a bajar las retenciones? ¿Es razonable bajarlas en este momento y como están los precios?
- No. Dados los actuales precios internacionales de los principales cultivos, soja, trigo, maíz, girasol y sorgo, la verdad es que no hay ninguna razón para reducir las retenciones. Los márgenes de beneficio en dólares en promedio por tonelada producida por hectárea están incluso por encima de los de 2007, antes de que se pusieran en marcha las retenciones hoy vigentes. Además, creemos que la problemática del sector agropecuario se juega mucho más en el tema de la ausencia de un programa nacional agropecuario que tienda a atender la diferencia según región, según tipo de productor y de producto. En este sentido, creemos, sí, que se puede discutir una segmentación de las retenciones de manera tal que los agricultores más débiles puedan tener compensaciones que les permitan tener un trato diferencial en lo que hace al pago de retenciones. Nosotros vamos a tener una propuesta vinculada a la diferenciación para los productores más chicos. Pero en ningún caso vamos a convalidar la reducción de las retenciones, porque eso produciría desfinanciamiento del sector público para que la gran parte del beneficio que recibiría el sector privado por esta vía quede concentrado en los sectores empresariales más fuertes del campo y en ningún caso en los más débiles.
- ¿Por qué la Argentina crece a tasas tan altas, pero da la sensación de que en términos reales, no estadísticos, la pobreza no baja lo que suponen esos números, sigue siendo difícil conseguir trabajo para los jóvenes y el empleo en negro, pese a las cifras oficiales, por lo menos en el interior se percibe muy elevado? El país parece una cosa totalmente diferente de los números.
- Que las estadísticas digan una cosa y la realidad otra tiene que ver con que no tenemos estadísticas públicas confiables. Desde 2007 para acá todo lo que decimos en torno de la evolución de la economía, del empleo y de los ingresos está atravesado por la crisis del Indec. Sin ir más lejos, de acuerdo con las estadísticas públicas, en la Argentina no hubo recesión durante 2009, cosa que todo el mundo sabe que sí ocurrió. Y por lo tanto no se p
- ¿Hay plata para pagar el 82% móvil a los jubilados?
- Las argumentaciones de la Presidenta (Cristina Fernández) o del ministro (Amado Boudou) o del ex presidente (Néstor Kirchner), respecto de que caemos en default o de que nos viene la noche sólo porque una gran mayoría de los jubilados pasarían a ganar poco más de $ 1.400 francamente son un disparate. Disponer de los fondos para poner en marcha el financiamiento para llevar el haber mínimo al 82% del salario sobre la base de los fallos que la Corte ha emitido en los últimos años es absolutamente factible. Supone un financiamiento de $ 20.000 millones al momento actual y de $ 30.000 millones en enero del año próximo. Una medida que se debería tomar es la restitución de las contribuciones patronales a los valores que regían en 1993, cuando (el ministro de Economía Domingo) Cavallo las redujo a la mitad, argumentando que estábamos en la convertibilidad, que había que rebajar costos de las empresas y, además, que esto iba a producir el blanqueo laboral y reducir las tasas de desempleo. La verdad es que la convertibilidad ha desaparecido y el efecto de haber reducido las contribuciones nada tuvo que ver con sanear el mundo laboral. La tasa de empleo en negro es hoy superior a la de ese momento. Como nada de lo argumentado tuvo valor, volver a las contribuciones de entonces supone recuperar $ 21.000 millones de financiamiento genuino del sistema previsional. A esto hay que agregarle que hay excedentes en la Anses para 2010, de $ 14.000 millones. Es decir, tanto el financiamiento para hoy como para el año próximo es absolutamente factible.
- Es decir que sobraría el dinero. Pero, ¿qué consecuencias provocaría, una vez descartados los argumentos del Gobierno?
- Acá no hay ni que comprar las mentiras oficiales ni las chantadas de cierta parte de la oposición, que es, en general, conservadora, que, en todo caso, pide sin decir cómo. Nuestro dictamen, del Movimiento Proyecto Sur, en lo relativo a la discusión del 82% móvil incluye específicamente cómo debe financiarse. Ahora, más allá de lo que hoy puede hacerse, que es lo que estamos discutiendo, tratando de resolver la brecha entre un jubilado, que gana $ 890, para una canasta mínima de necesidades que no baja en valor de los $ 2.000, es obvio que hay un problema de sustentabilidad futura del sistema previsional. Aunque no se otorgue el 82% del haber mínimo, este sistema, tal cual está planteado, hoy es inviable. La Argentina está incubando una bomba de tiempo en el sistema previsional, que se puede identificar con un dato: hoy en el país hay 16,9 millones de personas, la población económicamente activa (PEA), los que están en edad de trabajar, de los cuales 8,2 millones son los que aportan. Es decir que el 52% de la PEA no aporta al sistema previsional. Con lo cual va a tener serios problemas para jubilarse en el futuro, o directamente no va a poder hacerlo. En este sentido, el sistema es inviable, y hay que dar un debate sobre cómo reformar el sistema previsional. No hay nada que obstaculice que el Gobierno nacional envíe una propuesta de reforma previsional o que se habiliten los proyectos que existen en el parlamento para discutirlo, entre ellos el nuestro.
- ¿El Congreso podrá aprobar una solución eficaz para el Indec? ¿Qué pasó con lo sancionado por el Senado?
- El proyecto del Senado es débil, defectuoso, y hubiera sido mejor si no hubiese salido. Demoró toda la solución que veníamos construyendo en Diputados y está servido en bandeja para, si se aprobara así, permitirle al señor Guillermo Moreno (secretario de Comercio Interior) que sea él el que conduzca la creación del nuevo Indec. Es un proyecto que tiende a blanquear la actual intervención en vez de resolver el problema. Nosotros venimos señalando que más allá de la creación de un nuevo organismo en el Indec, lo que hay que poner en marcha la normalización del organismo que hoy existe. Normalizar significa poner en marcha una comisión bicameral, que designe un interventor y que desaloje a la intervención actual y a los actuales responsables del Indec, que ocupan cargos jerárquicos y son cómplices del proceso de manipulación de las estadísticas públicas. Lo que debe hacer esta intervención también es desalojar a todos aquellos que han ingresado en los últimos años y que tienen la tarea de amedrentar y de hostigar a los trabajadores. Concretamente, grupos de choque, que no tienen calificación alguna para participar de un organismo dedicado a las estadísticas públicas y que hoy están contratados en la planta de personal del Indec. Junto a eso hay que reubicar a quienes han sido desplazados de sus cargos de responsables, reconstituir los equipos históricos y reincorporar a quienes han sido despedidos y a los que se fueron como consecuencia del hostigamiento que recibían. Entonces, volver a medir bajo los criterios del año anterior a la intervención (2007). Sólo así podremos discutir qué nuevo Indec hacemos. En Diputados hay un acuerdo importante para realizar esta modificación. Ojalá el Senado lo entienda y lo apruebe como lo planteamos.
- ¿Van a bajar las retenciones? ¿Es razonable bajarlas en este momento y como están los precios?
- No. Dados los actuales precios internacionales de los principales cultivos, soja, trigo, maíz, girasol y sorgo, la verdad es que no hay ninguna razón para reducir las retenciones. Los márgenes de beneficio en dólares en promedio por tonelada producida por hectárea están incluso por encima de los de 2007, antes de que se pusieran en marcha las retenciones hoy vigentes. Además, creemos que la problemática del sector agropecuario se juega mucho más en el tema de la ausencia de un programa nacional agropecuario que tienda a atender la diferencia según región, según tipo de productor y de producto. En este sentido, creemos, sí, que se puede discutir una segmentación de las retenciones de manera tal que los agricultores más débiles puedan tener compensaciones que les permitan tener un trato diferencial en lo que hace al pago de retenciones. Nosotros vamos a tener una propuesta vinculada a la diferenciación para los productores más chicos. Pero en ningún caso vamos a convalidar la reducción de las retenciones, porque eso produciría desfinanciamiento del sector público para que la gran parte del beneficio que recibiría el sector privado por esta vía quede concentrado en los sectores empresariales más fuertes del campo y en ningún caso en los más débiles.
- ¿Por qué la Argentina crece a tasas tan altas, pero da la sensación de que en términos reales, no estadísticos, la pobreza no baja lo que suponen esos números, sigue siendo difícil conseguir trabajo para los jóvenes y el empleo en negro, pese a las cifras oficiales, por lo menos en el interior se percibe muy elevado? El país parece una cosa totalmente diferente de los números.
- Que las estadísticas digan una cosa y la realidad otra tiene que ver con que no tenemos estadísticas públicas confiables. Desde 2007 para acá todo lo que decimos en torno de la evolución de la economía, del empleo y de los ingresos está atravesado por la crisis del Indec. Sin ir más lejos, de acuerdo con las estadísticas públicas, en la Argentina no hubo recesión durante 2009, cosa que todo el mundo sabe que sí ocurrió. Y por lo tanto no se p







