29 Mayo 2010 Seguir en 
El crecimiento de la economía global de nuevo está amenazado y es lo que reflejan los mercados con la volatilidad ya instalada y las cotizaciones al ritmo de lo alcista y lo bajista. Ha vuelto el miedo y la sospecha que acosan a la inversión -muy fastidiada- frente a un nuevo escenario, en el que la liquidez y el dinero mandan.
El oro brilla más que siempre; los bancos europeos retienen depósitos y frenan los créditos; el costo de la tasa de interés Libor -entre los bancos- se duplicó. La incertidumbre que se instaló es si vuelve el escenario de 2008 en un sube y baja, porque el piso de la crisis aún no se vislumbra.
Los nuevos indicadores son: el estrés de las Bolsas y el índice VIX del miedo, que refleja el uso de opciones para proteger a las inversiones de derrumbes que no pueden prevenir de lo asombroso de las computadoras -con velocidad en milisegundos- con el fin de ejecutar órdenes más rápidas que la lectura o el viejo voceo en las ruedas. Los mercados siguen alterados en su rol -según los bajistas- y los operadores ven a la nueva ley de bancos en los Estados Unidos imponiendo restricciones a las operaciones y creando una Agencia de Protección al Inversor para evitar los abusos de préstamo que provocó el desplome de la vivienda y trajo desempleo.
También establecerá un mecanismo para la liquidación de entidades hasta hace poco consideradas demasiado grandes para quebrar- y un Consejo de Reguladores para vigilar la amenazas a la economía y restringir la negociación de derivados que creó los activos tóxicos. Ahora trata la Cámara de Representantes y se anticipa que reducirá las ganancias de los bancos, pero evitará recurrir al auxilio de los contribuyentes.
La Argentina está con muy buena liquidez -a diferencia del mundo-, y favorecida por un Brasil que vuela -hasta en la producción de azúcar que cedió en el precio- y, en lo global, siguen haciendo todo lo posible para evitar una recesión de doble caída ¿Se podrá?
El oro brilla más que siempre; los bancos europeos retienen depósitos y frenan los créditos; el costo de la tasa de interés Libor -entre los bancos- se duplicó. La incertidumbre que se instaló es si vuelve el escenario de 2008 en un sube y baja, porque el piso de la crisis aún no se vislumbra.
Los nuevos indicadores son: el estrés de las Bolsas y el índice VIX del miedo, que refleja el uso de opciones para proteger a las inversiones de derrumbes que no pueden prevenir de lo asombroso de las computadoras -con velocidad en milisegundos- con el fin de ejecutar órdenes más rápidas que la lectura o el viejo voceo en las ruedas. Los mercados siguen alterados en su rol -según los bajistas- y los operadores ven a la nueva ley de bancos en los Estados Unidos imponiendo restricciones a las operaciones y creando una Agencia de Protección al Inversor para evitar los abusos de préstamo que provocó el desplome de la vivienda y trajo desempleo.
También establecerá un mecanismo para la liquidación de entidades hasta hace poco consideradas demasiado grandes para quebrar- y un Consejo de Reguladores para vigilar la amenazas a la economía y restringir la negociación de derivados que creó los activos tóxicos. Ahora trata la Cámara de Representantes y se anticipa que reducirá las ganancias de los bancos, pero evitará recurrir al auxilio de los contribuyentes.
La Argentina está con muy buena liquidez -a diferencia del mundo-, y favorecida por un Brasil que vuela -hasta en la producción de azúcar que cedió en el precio- y, en lo global, siguen haciendo todo lo posible para evitar una recesión de doble caída ¿Se podrá?







